Tierra de invasiones y despojos

Con juicios laborales apócrifos autoridades se han apropiado de predios y empresas para venderlas al mejor postor

Por Ángel Álvaro Peña

En días pasados el Presidente de la República habló acerca de los desalojos de terrenos, inmuebles, negocio Quintana Roo, principalmente en el municipio de Tulum, entre otros de la región.

Tulum es una ciudad nueva, es declarada cabecera municipal el 13 de mayo de 2008, pero sus problemas no son nuevos. Desde hace muchos años ha sido botín de políticos corruptos y empresarios voraces que terminan por dañar el turismo y a la población, no sólo de este bello lugar sino de toda la península.

Despojos, invasiones, desalojos, robos, expropiaciones ilegales, sobrexplotación, violencia, depredación, grupos de choque, extorsiones, fraudes, empresas fantasma, lavado de dinero, etc. Caracterizan a esta parte de la península de Yucatán en el estado de Quintana Roo.

Uno de los casos más absurdos que suelen ocurrir en este lugar fue la apropiación del hotel Playa Azul, el 23 de mayo de 2014, a las siete de la mañana el actuario Freddy Ricardo Quintal Bojórquez y tres de sus compañeros de la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje número 2, de Cancún, dependientes de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social local arrebatan este negocio a su propietario Andrés Pérez, y el dueño del predio, al ejidatario Joel Tovar, le roban 4,500 metros cuadrados de su parcela del ejido José María Pino Suárez.

La acción se realizó sin identificarse ni mostrar una orden escrita, acompañados de cuatro camionetas llenas de policías municipales armados. En seis horas, el hotel estaba desmantelado, la triquiñuela consistió en hacer creer a la ley que se trataba de un pago a ex trabajadores que habían demandado por no pagarles.

La Junta de Conciliación y Arbitraje entregó el terreno y el hotel a dos particulares que inventaron ser trabajadores despedidos injustificadamente, dijeron tener salarios mensuales de 753,234 pesos e interpusieron un juicio laboral para cobrarse el supuesto adeudo con el hotel y el terreno. Los nuevos “propietarios” nunca trabajaron en ese lugar.

Los auténticos dueños no conocían a sus supuestos demandantes. Por su parte, el gobierno, encabezado por el gobierno del estado encabezado por Roberto Borge habría dejado, a través de la falsificación del registro de la propiedad y de un ilícito juicio laboral sin su patrimonio para proteger a delincuentes.

Con la misma estrategia se apropian ese mismo día de tres hoteles más: Cabañas Ixchel, Dos Ceibas y Puerta del Cielo. Y dos años después en junio de 2016, con el mismo proceder la trama del despojo se repite en Tulum.

Con el mismo modus operandi de juicios laborales, que no hubieran sido posible sin la complicidad de altas autoridades de la entidad, fueron embargados 51 de 62 condominios del complejo llamado Lagoon Loft, ubicados dentro del Club de Golf Pok Ta Pok en la zona hotelera de Cancún. La causa fue una demanda laboral de 21 supuestos empleados.

Este esquema sigue operando en Quintana Roo y en espacial en Tulum, bajo un sistema de fraudes y despojos de casas, departamentos de lujo, edificios y terrenos a particulares para apropiárselos o venderlos a la mitad de su valor a sus amigos, la mayoría de ellos funcionarios de los partidos Revolucionario Institucional y Verde Ecologista.

Otro de los métodos utilizados para el despojo de bienes es mediante el congelamiento y retiro de dinero de cuentas bancarias. Esto le sucedió en marzo y mayo de este año a las empresas Pochteca y Planigrupo, y a varias empresas locales y multinacionales, cuyos representantes señalan que la estrategia está montada en juicios laborales falsos o amañados por medio de Juntas de Conciliación y Arbitraje, o compras irregulares avaladas por el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de la entidad y notarías públicas a través de juicios civiles elaborados al vapor.

En ese momento los responsables eran el exsecretario del Trabajo, Patricio de la Peña; el subsecretario del trabajo en la zona norte, Enrique de la Cruz Pineda; el presidente de la Junta Especial Número 2 de Conciliación y Arbitraje, Alexis Zavala Ávila; y el exdirector del Registro Público de la Propiedad y del Comercio, Carlos Lima, recientemente nombrado magistrado por el Congreso local a propuesta directa del entonces gobernador Roberto Borge conoce las afectaciones millonarias a través de desplegados, de notas de medios locales y nacionales, algunos de ellos registrados en libros y artículos de la periodista Lydia Cacho, por manifestaciones de afectados como los de Tulum, además de reclamos directos de empresarios y políticos que conocen la situación.

Para mediados de 2016, más de 16 hoteles ubicados en las playas de Tulum, fueron desalojados por la policía estatal y municipal en un solo día, cumplimiento a una supuesta orden judicial. Los trabajadores de los centros de alojamiento intentaron resistirse pero la policía lanzó gas lacrimógeno y disparó al aire para dispersarlos.

Hubo predios, hoteles, edificios de departamentos que fueron desalojados con el pretexto de la construcción de programas de vivienda, de interés social, con lotes y servicios públicos. Otro de los medios para adueñarse de inmuebles es el pretexto de que fueron invadidos por paracaidistas que les correspondía asentarse en esos lugares, y los verdaderos propietarios eran tratados como invasores y hasta cárcel les tocaba.

Otro de los casos que sucedió en 2016, fue el del hotel El Pez, en Tulum, el 1 de octubre, cuando un grupo de agentes armados desalojaron a 18 turistas estadounidenses. En la acción hubo “paramilitares fuertemente armados” porque traían el rostro cubierto sin identificación oficial y removieron “a la fuerza” a los huéspedes trabajadores “a punta de pistola”, según el Grupo Colibrí Boutique Hotels. Los elementos se identificaron después como policías estatales de élite.

Por otra parte, el empresario y actor Roberto Palazuelos fue señalado como cómplice de un lamatable hecho de brutalidad policial en Tulum, cuya participación constya en videos y fotografías.

Palazuelos fue responsable de que se desalojara a la propietaria del hotel Yoga Shala, que se encuentra frente al hotel de Palazuelos, Ahau Tulum, ubicado en el kilómetro 7.5 de la carretera Tulum a Boca Paila.

“El famoso actor Roberto Palazuelos dejó de hacer telenovelas y ahora se dedica a adueñarse de predios importantes en la zona costera. Volvió a hacer de las suyas al desalojar un predio de un hotel, así como de un restaurante que está frente a su hotel. Llegando con personal a su mando apoyando con agentes policiacos”, informó La voz de Quintana Roo.

Estos no son los únicos que se perpetran en Tulum, a principios de año, el 7 de enero a los trabajadores del hotel Copal se les prohibió hablar en maya entre ellos

El alcalde de Tulum ofreció asesoría legal a los trabajadores del hotel Copal, cuyos directivos prohibieron a sus trabajadores que hablen maya entre ellos. Todavía de que les desojan de su tierra y los contratan con trabajos de mantenimiento se les impide hablar su lengua en su propia tierra.

Como dijera el jefe del ejecutivo, hay mucho que hacen en Quintana Roo y más aún en Tulum, algo se ha hecho para imponer la justicia, pero fueron tantos años de ilícitos que resulta imposibles corregir, de un día para otro el desastre en este lugar.