INTERNACIONAL

Agentes federales de inmigración se trasladan a Mineápolis tras operativo en Luisiana

Agentes federales de inmigración se retiran de una operación en Luisiana y se dirigen a Mineápolis, en un abrupto cambio en una operación que generó protestas en toda Nueva Orleans y que tenía como objetivo realizar miles de arrestos, según documentos obtenidos por The Associated Press.

El cambio parecía indicar una reducción del despliegue en Luisiana, denominado “Catahoula Crunch”, que comenzó en diciembre con la llegada de más de 200 agentes. Se esperaba que la operación durara hasta febrero y rápidamente generó temores en las comunidades inmigrantes.

El gobierno del presidente Donald Trump envió a miles de agentes federales a Minesota en una nueva y amplia ofensiva vinculada, en parte, a acusaciones de fraude relacionadas con residentes somalíes. Más de 2 mil agentes participan en lo que el Departamento de Seguridad Nacional califica como la mayor operación de control de inmigración jamás realizada.

Los agentes en Mineápolis han enfrentado manifestaciones y enojo después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) matara a tiros a una mujer el miércoles.

Documentos obtenidos por la AP indican que los agentes federales estacionados en Luisiana seguían partiendo hacia Mineápolis a finales de esta semana.

“Por la seguridad de nuestros agentes del orden, no divulgamos detalles operativos mientras están en curso”, dijo el viernes el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en respuesta a preguntas sobre si el despliegue en Luisiana estaba terminando para enviar agentes a Minesota.

En diciembre, el DHS desplegó a más de 200 agentes federales en Nueva Orleans para llevar a cabo una redada de varios meses en la ciudad y sus alrededores bajo el mando del comandante de la Patrulla Fronteriza Gregory Bovino, quien también fue la imagen de agresivas operaciones efectuadas en Chicago, Los Ángeles y Charlotte, Carolina del Norte. Bovino fue visto en Mineápolis esta semana.

El operativo “Catahoula Crunch” comenzó con el objetivo de realizar 5 mil arrestos, informó primero la AP. La operación había generado aproximadamente 370 arrestos hasta el 18 de diciembre, según el DHS.

Documentos revisados previamente por la AP mostraron que la mayoría de las personas arrestadas en los primeros días de la operación en Luisiana no tenían antecedentes penales y que las autoridades rastrearon críticas en línea y protestas contra el despliegue.

El gobernador republicano de Luisiana, Jeff Landry, recibió con beneplácito la operación. Pero los líderes demócratas de Nueva Orleans calificaron el objetivo de 5 mil arrestos como poco realista y criticaron videos que mostraban a agentes arrestando o intentando detener a residentes, entre ellos, la escena de una ciudadana estadunidense siendo perseguida por la calle por hombres enmascarados cerca de su casa.

Los líderes demócratas de Nueva Orleans han sido más receptivos a un despliegue de la Guardia Nacional autorizado por Trump después de que Landry pidiera ayuda para combatir el crimen. Las tropas llegaron justo antes del aniversario del ataque con camión en Bourbon Street que mató a 14 personas el Día de Año Nuevo.

En el enclave hispano de Kenner, justo en las afueras de Nueva Orleans, muchos negocios dirigidos por inmigrantes cerraron temporalmente durante la operación para proteger a los clientes que temían serían etiquetados racialmente por los agentes federales sin importar su estatus legal. Algunos restaurantes anunciaron recientemente su reapertura.

Carmela Díaz, una ciudadana estadunidense nacida en El Salvador, ha mantenido cerrado su negocio en Kenner, Taquería La Conquistadora, por más de un mes. Sigue preocupada de que los agentes de inmigración puedan regresar, pero analiza la posibilidad de reabrir el negocio pronto.

“Voy a esperar y ver esta semana”, dijo. “Tengo muchos clientes que quieren comer aquí.”

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