Trump abre crudo venezolano a China y Rusia; petroleras de EU dudan en invertir
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que su gobierno está abierto a que otros países compren el petróleo venezolano, incluso Rusia y China.
“China puede comprarnos todo el petróleo que quiera (…) Rusia puede obtener de nosotros todo el petróleo que necesite”, dijo el mandatario este viernes durante una reunión con directivos de compañías petroleras y de gas.
Trump se reunió con ejecutivos de 17 compañías en la Casa Blanca para conversar sobre los pasos a dar, luego de las medidas anunciadas por Estados Unidos sobre el crudo venezolano.
Trump promete a empresas petroleras “completa seguridad” si invierten en Venezuela
Trump instó el viernes a los ejecutivos petroleros a regresar rápidamente a Venezuela, ya que la Casa Blanca quiere asegurar cien mil millones de dólares en inversiones para revitalizar la capacidad del país sudamericano de explotar completamente sus vastas reservas de petróleo. Agregó que estas empresas tendrán la oportunidad de “reconstruir” la infraestructura energética de Venezuela.
Desde la incursión militar de Washington para capturar al ex presidente venezolano Nicolás Maduro el sábado, Trump ha pasado rápidamente a presentar tales acciones como una nueva oportunidad económica para Estados Unidos, ha tomado buques petroleros que transportan petróleo venezolano, y dice que el gobierno estadunidense tomará el control de las ventas de 30 a 50 millones de barriles de petróleo venezolano previamente sancionado y que controlará las ventas a nivel mundial indefinidamente.
Trump utilizó la reunión con los ejecutivos de la industria petrolera para asegurarles públicamente que no deben ser escépticos de invertir rápidamente y, en algunos casos, regresar al país sudamericano, el cual tiene un historial de expropiaciones a manos del Estado, así como sanciones estadunidenses en curso.
“Tienen completa seguridad”, aseveró Trump a los directivos. “Están tratando directamente con nosotros y no con Venezuela en absoluto. No queremos que traten con Venezuela”, expresó.
Hasta ahora, las grandes empresas petroleras estadunidenses se han abstenido en gran medida de comprometerse a invertir en Venezuela, ya que se necesitan contratos y garantías. Trump ha insinuado que Estados Unidos ayudaría a respaldar cualquier inversión.
“Nuestras gigantescas compañías petroleras gastarán al menos cien mil millones de su dinero, no del gobierno. No necesitan dinero del gobierno. Pero necesitan protección gubernamental”, apuntó.
Trump dio la bienvenida a los ejecutivos petroleros a la Casa Blanca después de que las fuerzas estadunidenses incautaran el viernes su quinto barco vinculado al petróleo venezolano en el último mes. La acción reflejó la determinación de Estados Unidos de controlar completamente la exportación, refinación y producción del crudo de Venezuela.
Ejecutivos de las petroleras expresan su escepticismo para invertir en el país sudamericano
La Casa Blanca indicó que invitó a ejecutivos petroleros de 17 compañías, incluida Chevron —que aún opera en Venezuela—, así como ExxonMobil y ConocoPhillips, las cuales tenían proyectos petroleros en ese país que se perdieron durante una nacionalización de empresas privadas en 2007, en el gobierno del presidente Hugo Chávez, predecesor de Maduro.
Aunque algunos empresarios y otras compañías expresaron entusiasmo por ingresar a Venezuela, otros hablaron con cierto grado de cautela sobre las barreras legales y políticas que aún existen.
“Si miramos las estructuras comerciales y los marcos existentes actualmente en Venezuela, hoy no es viable invertir allí”, expresó Darren Woods, director general de ExxonMobil. “Y por lo tanto, se deben hacer cambios significativos a esos marcos comerciales, al sistema legal; debe haber protecciones duraderas a la inversión y debe haber un cambio en las leyes de hidrocarburos en el país”.
Otras compañías invitadas fueron Halliburton, Valero, Marathon, Shell, Trafigura, con sede en Singapur; Eni, con sede en Italia, y Repsol, con sede en España, así como una amplia gama de empresas nacionales e internacionales con intereses que van desde la construcción hasta los mercados de materias primas.
La producción de petróleo venezolano ha caído por debajo de un millón de barriles al día. En el centro del desafío de Trump para revertir esa situación está convencer a las compañías petroleras de que su administración tiene una relación estable con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y puede brindar protección a las empresas que ingresan al mercado.
Trump confía en que las grandes petroleras están listas para dar el paso, pero reconoció que ello no está exento de riesgos. “Ya saben, estos no son bebés”, dijo Trump sobre los ejecutivos de la industria petrolera. “Estas son personas que perforan petróleo en algunos lugares bastante difíciles. Puedo decir que un par de esos lugares hacen que (perforar en) Venezuela parezca un picnic”.

