Tema apasionante
Por solicitud expresa de la Sra. Regina Seemann Audiffred, la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, aborda el tema de la violencia institucional, y más aún, de la violencia de género que padece el sector más vulnerable de la República: el sector femenino. No obstante que ese fenómeno no es nuevo en el derecho penal, la forma en que sigue aplicándose ese derecho en el segundo piso de la Cuarta Transformación, debe de ser catalogado de aplicación masculina, no obstante digan lo que digan nuestros gobernantes y autoridades del medio de procuración e impartición de justicia, ese derecho no ha alcanzado plenamente al sector femenino.
La inserción efectuada hace algunos ayeres de la violencia intrafamiliar en el Derecho Penal Mexicano y su tipificación como conducta delictiva, conduce a dicho ateneo a reflexionar sobre el tema del que tanto se habla y poco se actúa; con el ferviente deseo de acercarse a una conclusión.
A los inicios de esta colaboración en el presente medio de comunicación, en relación a lo antepuesto, surgen algunas interpelaciones: ¿el derecho penal es de género, es sexista? y ello se pregunta, ya que en la práctica actual de nuestras instituciones de justicia se ha puesto a las mujeres en desventaja frente a la corrupción económica y política. Ejemplo de ello existen por miles, ya que muchas mujeres son investigadas o juzgadas en desventaja y con protocolos diferentes e inapropiados, se sigue haciendo una distinción entre el poder de la corrupción política y económica con la ley.
Si en verdad la Primera Magistrada de la Nación y los o las fiscales e impartidores de justicia eliminaran la diferencia existente entre corrupción y legalidad, se lograría eliminar la diferencia que impide a las mujeres acceder a la justicia y por consecuencia lógica jurídica, por ello, se crearían las condiciones bajo las cuales nuestro Código Penal dejaría de crear desventaja entre hombres corruptos y mujeres honestas que desean adherirse a la justicia.
Las togas de independencia de la Nación desean precisar que las familias de esas mujeres en desventaja con la ley, son el pilar de formación de la consciencia de sus descendientes, esas damas son las que estrechan los lazos de afecto, su finalidad es formar a sus hijos en un ambiente de legalidad donde sean respetados los valores morales e intelectuales necesarios para buscar un México de bien.
Sin embargo, por circunstancias de corrupción, la funcionalidad de nuestro Derecho Penal ha variado, dando origen a brindar impunidad a un agresor sexual de sus menores hijos como lo es Guillermo Alejandro Sesma Suárez, hermano de ese tal dirigente de importancia del Partido Verde Ecologista.
¿Permitirá la Presidenta Constitucional que ese caso y muchos más continúen así?.
¿Lo seguirán permitiendo las mujeres que luchan por alcanzar justicia?.
¿Las autoridades del medio de justicia seguirán actuando en beneficio del sector masculino?.
Es cuánto.


