Inicia la Cuaresma
En el inicio de la Cuaresma, la Diócesis de Tuxpan, encabezada por el obispo Roberto Madrigal Gallegos, hizo un llamado a la comunidad católica a vivir este tiempo litúrgico como una oportunidad de renovación espiritual, compromiso con el prójimo y fortalecimiento de la fe.
El prelado diocesano explicó que la Cuaresma es “un tiempo de gracia muy especial”, que invita a hacer un alto en la vida para reflexionar sobre el rumbo personal, familiar y comunitario, así como para purificar actitudes y reafirmar valores en el camino cristiano.
Se destacó que, más allá de la imposición de ceniza, este periodo de 40 días previo a la Semana Santa debe vivirse con ayuno, oración y caridad, pero también como un momento para redescubrir la vocación de servicio, especialmente hacia las personas más necesitadas.
Monseñor Roberto Madrigal Gallegos subrayó que la Cuaresma despierta en muchos fieles el deseo de ayudar y participar en acciones solidarias o misiones, particularmente durante la Semana Santa, considerada dentro de la Iglesia como la “madre de las misiones”, por la participación de jóvenes, familias y agentes pastorales en comunidades que requieren acompañamiento espiritual.
Asimismo, se informó que en las parroquias de Tuxpan se dispusieron diversos horarios para la imposición de ceniza y celebraciones litúrgicas, además de atención en comunidades y hospitales para personas enfermas o con dificultad para trasladarse, con el fin de que todos los fieles puedan iniciar el camino cuaresmal.
El obispo dirigió un mensaje a la sociedad en general y a los jóvenes, invitándolos a detenerse, escuchar a Dios y revisar la propia vida: “La Cuaresma es el tiempo oportuno para reafirmar lo que somos, corregir lo que no está bien y abrir el corazón a Cristo”, expresó.

