EL PELIGRO DEL SEGUNDO PISO
EL PELIGRO DEL SEGUNDO PISO
En el México actual, aún existen juristas que, en contra del pensar y actuar de algunos adeptos a Andrés Manuel López Obrador, sostienen férreamente que la política de “abrazos y besos a la delincuencia” es el término de equilibrio entre la anarquía y el desgobierno.
El peligro de la Cuarta Transformación de la Nación, en éste su segundo piso, consiste en la posibilidad de un abuso arbitrario del poder por parte de todos y cada uno de esos creyentes del rumiar y operar del ex presidente.
Claudia Sheinbaum Pardo, debería tomar en cuenta que corre un riesgo de incurrir en despotismo, el cuál estriba en la posibilidad de que algunos de sus funcionarios incurran en un uso y abuso arbitrario del poder que ella les confió, para dar continuidad al execrable fenómeno de la narco-política.
En opinión de esos juristas pensantes, nuestro Derecho Positivo Mexicano y su aplicabilidad evitará que la Primera Magistrada de la República incurra o dé continuidad a esos dos peligros latentes y existentes.
La Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, estima que la aplicación de nuestro Derecho es la forma más pura y perfecta, podría en este momento político reducir al mínimo la latente posibilidad que esos funcionarios en los que confió sigan incurriendo en el abuso del poder que les confirió y con ello la totalidad de los gobernados acotarían sus inconformidades.
México sabe y entiende que es posible que algunos de los simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional, creado por Andrés Manuel López Obrador, pretendan nulificar la aplicación del Derecho, para dar continuidad a esas alianzas que desde el neoliberalismo se crearon con el narcotráfico y dieron origen a la narco-política y al narco-terrorismo que padecimos el pasado domingo veintidós de la data.
Conforme a la existencia de aplicar el Derecho Positivo Mexicano, acorde al sistema de principios que nos legó el Constituyente del 17, la Primera Magistrada de la Nación evitaría más alianzas y que esos funcionarios afines al ex presidente siguieran aplicando inexacta, imperfecta o incorrectamente la ley.
Las imperfecciones, incorrecciones o inexactitudes referidas con antelación han ido de menor a mayor escala y, en ocasiones aplican divergencias y marcadas diferencias con lo estipulado por el Código Penal Federal y la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dando génesis a través de este contraste que se reduzca la confianza en el actuar de la actual Presidenta Constitucional.
Cabe concluir y, eso debería de ser aconsejado por sus asesores, que aquellas imperfecciones, inexactitudes o incorrecciones, podrían lograr el mínimo o nula discrepancia si es respetado ese derecho positivo para con ello lograr la manifestación más próxima al ideal de justicia que México requiere, para ello habría que combatir el origen de la narco-política.
Es cuánto.


