INTERNACIONAL

Gobierno español impulsa ayudas fiscales para paliar efectos de la guerra en Irán

El gobierno español, del socialista Pedro Sánchez, encabezó un Consejo de Ministros extraordinario en el que aprobó dos decretos de ley que buscan paliar los efectos económicos de los bombardeos por parte de Estados Unidos (EU) e Israel contra Irán, que han provocado una crisis de precios en la energía y el petróleo, lo que ha derivado en una espiral al alza del costo de la vida. Uno de los dos planes de ayuda incluye ayudas fiscales de cerca de cinco mil millones de euros, entre ellas una de las peticiones más reiteradas de los sectores más afectados, que es la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la gasolina y la energía.

Finalmente el gobierno español decidió dividir en dos el plan de ayudas que tenía previsto por la guerra, precisamente porque al ser un gobierno sin mayoría parlamentaria depende de otras fuerzas políticas para sacar adelante sus iniciativas. Así que aprobó dos decretos; uno con medidas específicas sobre el costo de la energía y el aumento de la inflación, y otro, exigido por el socio minoritario del Ejecutivo, la coalición Sumar, cuyos ministros retrasaron más de dos horas la reunión hasta que no les garantizaran que se incluían las medidas de ayuda a la vivienda, como finalmente se hizo, pero que a día de hoy no tiene los apoyos parlamentarios necesarios para su aprobación.

No así el paquete principal de ayudas, que en el momento de la votación podría contar con los apoyos de los partidos nacionalistas catalanes y vascos de izquierda y derecha, incluso se baraja que lo apoyé el derechista Partido Popular (PP). El plan de choque tiene hasta 80 medidas contra lo que Sánchez calificó como un “terremoto económico de escala global”. Así lo aseguró el presidente: “No sabemos si el conflicto va a durar días, semanas o años, pero sus efectos pueden transformarse en una grave crisis”.

El plan de ayudas incluye medidas como la reducción de un 60 por ciento de la carga fiscal del recibo de la luz, a través de una rebaja del 21 al 10 por ciento del tipo de IVA aplicable al mismo, del recorte al 0.5 del tipo del impuesto especial sobre la electricidad, que en la actualidad es del 5.11; y la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (IVPEE). Además también habrá reducciones fiscales al gas y a otros combustibles de uso fundamentalmente doméstico como los pellets o la leña, que pasarán de estar gravados con un tipo del 21 por ciento a estarlo con uno reducido del 10.

Este plan es similar al que se aprobó en su día cuando estalló la guerra en Ucrania y Europa sufrió el desabasto de energía y el incremento de los precios. También está inspirado al plan global que se impulsó durante la pandemia del Covid-19, si bien éste fue integral y afectó a todos los sectores productivos.

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