COLUMNISTAS

La Reforma Electoral no cuaja

ALMA GRANDE

POR ÁNGEL ÁLVARO PEÑA

A unas horas de que la presidenta Claudia Sheinbaum presente ante el Congreso la redacción final de su iniciativa de reforma electoral, el mensaje que deja la reunión en Palacio Nacional no es de fortaleza automática, sino de negociación contrarreloj. Sentarse nuevamente con dirigentes y coordinadores de Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México confirma que el acuerdo no está cerrado.

El aplazamiento de la presentación para el miércoles no es un gesto menor. Si la coalición estuviera alineada, la iniciativa ya estaría en la cancha legislativa. El retraso revela diferencias, especialmente en dos puntos medulares: la reducción del financiamiento público a los partidos y la redefinición del número y método de elección de legisladores plurinominales. Son temas que no solo impactan presupuestos, sino equilibrios de poder.

A su llegada, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, llamó a la “sensatez” de los aliados para aceptar la versión final. Habló de buena fe, de apertura democrática y de una propuesta que, según dijo, disminuirá el gasto electoral en todos los sentidos. El tono conciliador deja entrever que aún hay resistencias.

Desde el Partido Verde, su Coordinador del Grupo Parlamentario Carlos Puente reconoció que no conocen a detalle la iniciativa, aunque descartó cualquier ruptura y aseguró que la coalición que ganó en 2024 se mantiene firme rumbo a 2027 y 2030. La declaración busca proyectar unidad, pero también admite que el contenido final no ha sido plenamente compartido ni consensuado.

En paralelo, Jesús Ramírez Cuevas expresó que se espera alcanzar un acuerdo antes de la presentación pública. La reiteración de esa expectativa confirma que la negociación sigue abierta. El silencio de Reginaldo Sandoval y Luisa María Alcalde al ingresar a Palacio Nacional refuerza la idea de que el cierre no está amarrado.

La discusión no es técnica, es política. Reducir el financiamiento partidista puede conectar con un ánimo ciudadano crítico del gasto público, pero también altera condiciones de competencia. Modificar la representación plurinominal toca directamente la pluralidad legislativa.

Sheinbaum enfrenta un dilema: impulsar cambios que prometen austeridad y eficiencia sin erosionar la cohesión de su bloque. La escena previa a la presentación revela que incluso con mayoría, las reformas profundas no avanzan por inercia. Requieren acuerdos reales, no solo declaraciones de unidad. Lo que está en juego no es únicamente un ajuste presupuestal, sino las reglas del juego político rumbo a las próximas elecciones.

PEGA Y CORRE: Las declaraciones de Rocío Nahle sobre la Cuenta Pública 2024 marcan distancia, pero también exponen la herencia que dejó Cuitláhuac García Jiménez. Si fue necesario enviar cajas y más cajas para solventar observaciones ante la Auditoría Superior de la Federación, es porque algo no se hizo bien desde el origen. La fiscalización no debería convertirse en carrera contra el tiempo ni en trámite defensivo. Si hubo desorden administrativo o fallas en el manejo de recursos durante la pasada gestión, corresponde señalarlo con claridad. La transparencia no se hereda: se ejerce. Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

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