Guerrero: Madres pasan 10 de Mayo huyendo de la escalada de violencia de “Los Ardillos”
Después de cinco días de ataques a balazos y con explosivos lanzados con drones, del grupo narcoparamilitar “Los Ardillos”, contra tres poblados del municipio de Chilapa, donde se han visto obligadas a desplazarse al menos 800 personas, el Consejo Indígena y Popular de Guerrero–Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), afirmó: “Este 10 de mayo, Día de las Madres, no hay nada que celebrar; mientras en las ciudades los políticos hacen discursos y entregan flores, nosotras, las mujeres indígenas nahuas de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, pasamos la noche huyendo, cargando a nuestros hijos e hijas para escapar de la balacera y los ataques”.
En un comunicado, la agrupación narró que “anoche, muchas de nuestras compañeras tuvieron que dormir escondidas en el monte por el temor de ser encontradas por Los Ardillos; esta es la realidad que vivimos las madres indígenas de Guerrero”.
“La presidenta Claudia Sheinbaum dice, “llegamos las mujeres”, pero ¿de qué sirven sus discursos, cuando nuestros niños y niñas lloran de miedo por los drones?; ¿de qué sirve hablar de “transformación”, mientras seguimos enterrando y buscando a nuestros hijos e hijas desaparecidos?» reclamó.
El CIPOG-EZ recordó: “tenemos 76 compañeros, y compañeras asesinadas; y 25 desaparecidos en nuestros pueblos . Estos son nuestros hijos, hijas, esposos, hermanos y hermanas; ahora más de mil familias estamos desplazadas; y no somos solo nosotras; somos miles de madres, a través del país las que buscamos y enterramos a nuestros hijos y que vivimos esta realidad”.
El mundo, subrayó, “está viendo cómo realmente tratan a nuestras madres indígenas; creen que porque vivimos lejos de la ciudad, porque vivimos en la montaña, nuestras vidas no valen; esa es la verdadera cara de este gobierno y también de todos los gobiernos anteriores: desprecio y muerte para nuestros pueblos indígenas”.
“No queremos más palabras vacías: queremos justicia para nuestras madres y nuestros pueblos; queremos regresar a nuestras casas y comunidades; queremos encontrar a nuestros hijos; queremos sembrar nuestra tierra y vivir una vida digna”, demandó.
Responsabilizó al Estado Mexicano “por todo lo que suceda en nuestros pueblos; sus manos están manchadas de sangre por pactar con los criminales y entregar nuestros pueblos y nuestras vidas; Claudia Sheinbaum, no queremos tu Mundial; queremos que detengan está guerra contra nuestros pueblos, y que nuestros hijos e hijas puedan vivir en paz. Eso es honrar a las madres”.
Jesús Plácido Valerio, líder del CIPOG-EZ denunció el sábado que “con la complacencia de los tres niveles de gobierno”, el grupo delincuencial «Los Ardillos», atacó los poblados de Xicotlán, Tula y Acahuetlán; “lo peor de todo, es que continúan las ofensivas armadas con drones”
Desde el año 2015, Los Ardillos incursionaron en los municipios de Chilapa de Alvarez, Zitlala, José Joaquín de Herrera, ubicados en la Montaña Baja de Guerrero, lo que dejó una estela de cientos de crímenes, incluidos de militantes de los diversos partidos, secuestros, extorsiones y el desplazamiento forzado de pobladores.
Apenas este sábado, al menos 800 familias indígenas fueron desplazadas fueron desplazadas por la violencia, sin que las autoridades de los 3 niveles de gobierno, hayan intervenido para detener esta situación. Los Ardillos mantienen una disputa con el CIPOG-EZ y con la Coordinadora Regional de la Policía Comunitaria-Pueblos Fundadores(CRAC-PF).

