Sheinbaum ofrece revisar aumento salarial del IMSS, pero lo condiciona al presupuesto

La nueva propuesta incluiría regularización de plazas y mejoras laborales; trabajadores rechazaron el incremento inicial y mantienen sus exigencias.

Ciudad de México.— El rechazo de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al aumento salarial propuesto obligó al gobierno federal a replantear su respuesta. Sin embargo, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la elaboración de un programa integral para atender las inconformidades, dejó claro que cualquier mejora económica estará sujeta a la disponibilidad presupuestal.

Durante su conferencia matutina del viernes 16 de octubre, la mandataria informó que el director general del IMSS, Zoé Robledo, ya participa en las mesas de trabajo para construir una nueva propuesta que no se limite al salario, sino que también contemple la regularización de plazas y otras demandas del personal.

Sheinbaum sostuvo que las medidas deberán ajustarse a las posibilidades financieras de la institución, por lo que hasta el momento no existe un porcentaje definitivo de aumento salarial ni un acuerdo anunciado que satisfaga las exigencias de los inconformes.

Rechazo al aumento detonó nuevas negociaciones

El conflicto escaló luego de que los trabajadores cuestionaran el incremento aprobado por la representación sindical para el periodo 2026-2027. La propuesta contemplaba un aumento global de 6.8%, integrado por 2.9% directo al salario tabular y 3.9% en prestaciones.

Sin embargo, la consulta realizada entre la base trabajadora terminó con el rechazo mayoritario de la oferta, lo que abrió la puerta a nuevas negociaciones entre la dirigencia sindical y las autoridades del Seguro Social.

El desacuerdo refleja una diferencia entre el incremento presentado por el sindicato y las expectativas de una parte de los empleados, quienes han exigido una mejora salarial directa y condiciones laborales más favorables.

Las demandas van más allá del sueldo

La inconformidad también involucra problemas que, de acuerdo con los propios trabajadores y los planteamientos reconocidos por el Gobierno, afectan el funcionamiento cotidiano de los servicios médicos.

Entre los asuntos que se encuentran sobre la mesa destacan:

  • Mejores salarios: revisar la propuesta económica rechazada por los trabajadores.
  • Regularización de plazas: brindar mayor certeza laboral a personal que se incorporó durante la pandemia de COVID-19 y continúa sin una contratación definitiva.
  • Apoyo a médicos residentes: evaluar un incremento en las becas que reciben.
  • Abasto de medicamentos e insumos: atender faltantes reportados en algunas unidades médicas.
  • Condiciones de trabajo: revisar necesidades de personal y otros pendientes operativos del instituto.

La presidenta había reconocido previamente que existen demandas legítimas que deben atenderse, incluidos problemas de distribución de medicamentos y la situación contractual de trabajadores que ingresaron durante la emergencia sanitaria.

Sin fecha ni monto definitivo

Aunque la instalación de una mesa de negociación representa un avance en el diálogo, el anuncio presidencial todavía no se traduce en una solución concreta para quienes reclaman mejores ingresos.

La administración federal deberá definir qué ajustes puede ofrecer, cómo se financiarán y cuáles serán los plazos para atender los pendientes laborales y operativos.

Mientras tanto, la inconformidad de los trabajadores mantiene la presión sobre las autoridades del IMSS y la dirigencia sindical. El desafío será convertir el compromiso de revisar las demandas en acuerdos verificables, tanto en materia salarial como en la estabilidad del personal y el suministro de insumos médicos.

Por ahora, la promesa es revisar y negociar; el monto del aumento y las condiciones de un eventual acuerdo siguen pendientes.

Comparte en redes sociales
Scroll al inicio