La médica fue encontrada sin vida en su departamento; su familia exige justicia y la Fiscalía mantiene abierta la investigación para esclarecer el crimen.
Coatzacoalcos, Veracruz.— “Amar no es sobrevivir”. Las palabras que la doctora Cristina Ramos Argüello compartió en sus redes sociales adquirieron un significado doloroso tras su muerte. La médica cirujana fue localizada sin vida en su departamento, en el fraccionamiento Santa Cecilia, en Coatzacoalcos, en un caso que la Fiscalía General del Estado (FGE) investiga bajo el protocolo de feminicidio.
El hallazgo ocurrió la tarde del jueves 15 de octubre, luego de que familiares perdieran comunicación con ella y reportaran su desaparición. Al ingresar al inmueble, ubicado en la zona poniente de la ciudad, las autoridades encontraron el cuerpo de la profesionista, quien presuntamente presentaba heridas producidas por un arma blanca.
Personal ministerial y pericial acudió al lugar para recabar indicios y trasladar el cuerpo al Servicio Médico Forense. Las circunstancias de la muerte deberán establecerse mediante las diligencias correspondientes.
Una frase que hoy estremece
Antes de que su historia terminara de manera violenta, Cristina había publicado una reflexión sobre el amor y las relaciones sentimentales.
“Un día despiertas y te das cuenta que el verdadero amor no duele, construye, no confunde, no lastima; gracias por mostrarme que amar no es sobrevivir”, escribió en redes sociales.
La publicación cobró relevancia después de conocerse su muerte. Sin embargo, por sí sola no demuestra las circunstancias en las que ocurrieron los hechos ni establece responsabilidades.
De acuerdo con testimonios difundidos por medios locales, la médica habría atravesado dificultades en una relación sentimental y presuntamente temía las reacciones de su expareja. Estos señalamientos forman parte de las versiones que han circulado alrededor del caso, pero deben ser investigados y corroborados por las autoridades.
Señalan a su expareja, pero la investigación continúa
Fuentes señalan a la expareja de Cristina entre las personas que podrían estar relacionadas con el crimen.
También se han difundido versiones sobre presuntas conductas celosas y agresivas durante la relación. No obstante, la Fiscalía no ha confirmado públicamente estos señalamientos como hechos acreditados ni ha informado oficialmente sobre una detención al cierre de los reportes consultados.
La dependencia abrió una carpeta de investigación a través de la Fiscalía Especializada en Delitos contra las Mujeres, Feminicidio, Familia y Trata de Personas. Fiscales, peritos y elementos de la Policía Ministerial realizan las diligencias bajo el protocolo de feminicidio, con perspectiva de género.
El objetivo es esclarecer cómo ocurrió la muerte, establecer las líneas de investigación y localizar a quien o quienes resulten responsables.
Una médica comprometida con sus pacientes
Cristina era originaria de Paso del Macho, Veracruz, y se trasladó a Coatzacoalcos para desarrollar su carrera profesional. Se desempeñaba como médica cirujana y prestaba servicios en el Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar, además de trabajar en el ISSSTE y el IMSS, según los reportes periodísticos.
Sus compañeros la recordaron como una profesionista comprometida, de trato humano y con habilidad en procedimientos quirúrgicos, particularmente en cirugía laparoscópica.
Su muerte provocó consternación entre colegas, amistades y personas que conocieron su trabajo. Personal médico también convocó a expresar solidaridad y exigir justicia mediante flores rosas como símbolo de homenaje.
Su familia exige que el crimen no quede impune
La exigencia familiar es clara: que la muerte de Cristina no se convierta en una cifra más y que la investigación avance hasta conocer la verdad.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de atender la violencia contra las mujeres y de investigar con rigor cualquier señalamiento de violencia en las relaciones de pareja.

