Trabajamos y hacemos trabajar al Presidente

Por Ángel Álvaro Peña

La velocidad con la que el país cambia no implica la dinámica de la transformación, porque si ponemos a contraluz del tiempo el más reciente informe de gobierno del Presidente de la República vemos que la demagogia en esos actos terminó y que se habló, desde ese momento, de hechos y no de promesas.

Porque se cae en la tentación de cuestionar por imitación y criticar al gobierno por inercia. La opacidad de gobiernos anteriores fue tal que ningún habitante del país sabía lo que hacía el Presidente de la República, no sabía ni a qué hora empezaba a trabajar supuestamente para los mexicanos.

Ahora pareciera que la transparencia le ha hecho mucho daño a la oposición porque es el centro de sus críticas. El hecho de que se les permita asomarse a la vida de los funcionarios púbicos lo ha hecho creer que pueden faltarle al respeto, y esto sucede en muchas ocasiones en la conferencia matutina del Jefe del Ejecutivo, donde los opositores disfrazados de periodistas llegan a la ofensa y agresión.

Lo que antes era la única comunicación con el pueblo de parte del Presidente de la República, que se reducía al informe anual de gobierno, el tercero y más reciente, a pesar de que fue pronunciado hace más de cuatro meses, no sólo tiene vigencia, sino que confirma lo informado.

Ahí el Presidente de la República señaló lo que seguimos comprobando en estos días al inicio de 2022, cuando la oposición había anunciado, devaluación, inflación, gasolinazos, etc., ese 1 de septiembre de 2021 informó sobre lo que hoy seguimos constatando y que no es un mérito es una obligación de los mandatarios de México, pero como estuvimos acostumbrados a la mentira y la corrupción ahora lo vemos como todo un acontecimiento. Sin embargo, esto debió suceder siempre.

En su mensaje político afirmo que México había tenido récord histórico en inversión extranjera, en aumento al salario mínimo, en cuanto a la no devaluación del peso, en cuanto a mantener fuerte el índice de la Bolsa Mexicana de Valores, en el incremento de las reservas de Banco de México, en la llegada de divisas. Además, no hubo contratación de deuda, disminuyó considerablemente la defraudación fiscal, casi se termina con la práctica del huachicoleo. Anunció su triunfo en la consulta de Revocación de Mandato y aseguró que seguirá trabajando hasta el final de su mandato.

Anunció la Reforma Eléctrica que se discutirá en los primeros meses del año y aseguró que no sólo se detuvo la ola privatizadora de los gobiernos anteriores, sino que se resarcirán los daños a la economía de los mexicanos.

A la luz del tiempo vemos que este 2022 inició con la información de un amito al Salario Mínimo sin precedente, el récord de llegada de divisas se supera cada día y la economía se recupera a pesar de la pandemia.

Los mexicanos no sólo transformamos el país con el voto sino con nuestra voz. El voto no es suficiente para dar a conocer nuestras necesidades, inquietudes, intereses, proyectos. Debemos hablar y, si es necesario, gritar. Los cambios caminan.

 

PEGA Y CORRE. El adefesio del que habló el Presidente de la República en su conferencia mañanera el martes 4 de enero, nunca debió construirse la Torre Xicohténcatl  porque rompe con la armonía del lugar y agrede el estilo del puerto de Veracruz, sin más intención que el negocio. Lo mismo sucede en otros municipios, como Tuxpan, Veracruz, donde unos oportunistas transgresores quieren colorar miradores, con tubos oxidados a lo largo del bulevar del río Tuxpan, afectando la belleza del lugar, violentando la naturaleza e insultando la cultura y la inteligencia de sus habitantes. Esto debe no sólo detenerse sino castigarse para que ya no se repita… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.