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Remes, pulpo de la misoginia

 

Por Ángel Álvaro Peña

Fernando Remes Garza, nacido en Nuevo León, pero es alcalde de Poza Rica, Veracruz, amigo del Presidente de la República, jugador profesional de béisbol, empresario transportista, morenista convencido, mostró su verdadero rostro en la fila para votar y ya no pudo responder su conducta misógina al gritarle a una mujer, correligionaria suya, luego del reclamo por haber votado sin formarse.

Este incidente, que se convirtió en tendencia en las redes, no es el único que muestra la discriminación hacia las mujeres de un personaje que debe tener mayor claridad en su comportamiento y que muestra una intolerancia que lo coloca en el pasado. El incidente no es una muestra aislada de su conducta sino un extracto de su forma de ser cotidiana.

«¡No estés chingando!», respondió el Alcalde de Poza Rica, Veracruz, Fernando «El Pulpo» Remes Garza, a una compañera de Morena que le pidió que hiciera fila para votar en la elección del partido este sábado.

 

En su propia oficina las quejas se multiplican precisamente por el despotismo con el que se comunica con sus subordinados en general, pero en especial, es más grosero con las mujeres, que ni siquiera se atreven a denunciarlo por temor a sus represalias.

En su oficina hay mujeres que se sumaron desde hace años a su proyecto político y un lugar de otorgarle los derechos que les corresponde obstaculiza sus carreras colocando a otras personas en su lugar.

En estos momentos críticos para el partido en el poder y a la mitad del periodo de la gestión del Presidente, que se dice su amigo, este tipo de conducta debe ser exhibida y sancionada por respeto a la dignidad de las mujeres aunque tenga repercusiones en la política nacional.

A Fernando Remes le importa muy poco hacer quedar mal a su amigo Andrés Manuel López Obrador y al partido al que pertenece, al agredir a las mujeres que le llaman al orden y al respeto de sus correligionarios.

Las críticas al presidente municipal de Poza Rica han llovido prácticamente desde su llegada a ese cargo, porque se sabe que es el ayuntamiento mejor pagado del país, él mismo tiene un sueldo de 155 mil pesos, superior al ingreso del Jefe del Ejecutivo, cuyo ingreso mensual es el tope de los sueldos de los servidores públicos del país.

La serie de irregularidades no se detienen ahí, porque Fernando Remes no esperó siquiera cumplir un año en el poder y ya se llenó de enemigos, desde las personas de la fila hasta legisladores locales que ven en su desempeño una serie de problemas para el gobierno local, estatal y nacional.

La población de Poza Rica está arrepentida de haber votado por Remes Garza y esto puede afectar a las próximas elecciones de un morenista con menos problemas psicológicos y que pueda hacer un buen papel desde la presidencia de la República, pero perdería por culpa de un mal alcalde que con el menor pretexto saca a relucir su autoritarismo y misoginia.

Medios de cobertura nacional dieron cuenta de esta manifestación de misoginia que indignó a hombres y mujeres por igual, ante una actitud que había tenida escondida hasta el momento el alcalde de Poza Rica, que ahora sacó a relucir en detrimento de la igualdad, de la democracia, del municipio, del estado, del país y de su partido.

 

PEGA Y CORRE

El consejero presidente del INE volvió a viajar al extranjero innecesariamente. Esta vez para encabezar la avanzada de la misión de observación electoral en Brasil, que tendrá lugar hasta octubre, Bien pudo enviar un representante, pero le gusta viajar y descuidar el trabajo por el que gana millones al año.

 

Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes

 

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