MORENA, PRI y PAN en gestión partidista : MC y Verde aún no arrancan
Por definición, la oposición no está llamada únicamente a señalar errores ni a confrontar por sistema. Gobernar desde la oposición implica asumir una responsabilidad pública: construir, vigilar y aportar, aun sin tener el control del poder. La primera semana de actividades “oficiales” luego del Guadalupe – Reyes en Poza Rica dejó ver, con claridad, las distintas formas en que los partidos entienden ese papel.

Desde MORENA, este domingo se llevó a cabo la Asamblea en Defensa de la Soberanía en el Parque Juárez, un acto político con estructura y mensaje definido, que contó con la presencia de la presidenta municipal Adanely Rodríguez, la senadora Raquel Bonilla, la diputada local Laura Mejía, así como de los regidores Mérida Mar, David Sides y Guadalupe Bello. Un evento que reafirma la narrativa de movimiento y cohesión interna del partido en el gobierno.

Por su parte, el PRI, encabezado por la regidora Blanca de la Cruz, junto con al presidente Adrián Tadeo, optó por una agenda más focalizada en lo social y comunitario, al acudir a evaluar una serie de mejoras para la academia de basquetbol Canguros. Una acción que, más allá del discurso, se centra en el diagnóstico y la atención directa a un espacio de formación infantil y juvenil.

En tanto, los jóvenes del Partido Acción Nacional realizaron actividades de apoyo en la colonia El Mollejón, aportando ropa y algunas cobijas ante las bajas temperaturas. Una acción de carácter solidario que refleja una oposición activa desde lo ciudadano, aunque todavía sin una agenda política más estructurada.
Lo que llamó la atención fue la ausencia de actividades públicas del Movimiento Ciudadano y del Partido Verde Ecologista de México durante este arranque. En política, la falta de agenda también comunica, y en este caso, deja un vacío difícil de justificar frente a una ciudadanía que observa y compara.
La pluralidad partidista no debería traducirse en protagonismos aislados ni en silencios estratégicos. Gobernar desde la responsabilidad, incluso desde la oposición, exige presencia, coherencia y trabajo constante. A chingarle.


