Cuatro comunidades indígenas buscan convertirse en municipios del Edomex
Cuatro comunidades con población mayoritariamente indígena han iniciado el proceso legal para ser reconocidos como nuevos municipios del Estado de México. Esta semana, representantes de las cuatro localidades acudieron al Congreso local para su garantía de audiencia, ante los diputados integrantes de la Comisión de Límites Territoriales de la LXII Legislatura mexiquense.
Tras la entrega de la documentación que realizaron en semanas anteriores, los representantes de Atzingo, San Francisco Tlalcilalcalpan, San Pablo de las Salinas y Santa Catarina Ayotzingo,
pertenecientes a los pueblos originarios tlahuica, otomí y náhuatl, respectivamente acudieron al Congreso para explicar a los legisladores los motivos para pretender separarse de los municipios de los que son parte, pero sobre todo argumentar su necesidad de ser reconocidos como nuevas demarcaciones.
En reunión de trabajo, los integrantes de la comisión de Límites Territoriales formularon preguntas a los representantes de estas comunidades para que explicaran la viabilidad económica, presupuestal, demográfica, administrativa y social de sus propuestas, así como su capacidad para garantizar la prestación de servicios públicos.
Los primeros en comparecer ante los diputados fueron vecinos de la comunidad de Atzingo, hoy pertenecientes al municipio de Ocuilan. Eduardo González Gómez, a nombre de esta comunidad tlahuica, afirmó que cuentan con viabilidad financiera y administrativa, pues —con base en información de la Secretaría de Finanzas estatal— se estiman ingresos por alrededor de 102 millones de pesos y una recaudación propia para atender las funciones municipales.
Añadió que si se les reconoce como municipio, el ayuntamiento atendería a 12 mil habitantes distribuidos en 19 localidades y 16 delegaciones, mientras que Ocuilan conservaría 24 mil 220 habitantes, 48 localidades y 28 delegaciones, de acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi.
Rubén Rodríguez Peña, representante legal del Ayuntamiento de Ocuilan, manifestó que, en caso de que el Congreso mexiquense determine favorablemente la creación, la administración municipal colaborará y facilitará las acciones necesarias para concretar el proceso.
En la audiencia relativa a San Francisco Tlalcilalcalpan, propuesta que considera la segregación de territorios de Almoloya de Juárez y Zinacantepec, Héctor Benito Sampedreño Muñoz, representante del pueblo otomí, recordó que esta localidad obtuvo la categoría de municipio entre 1870 y 1892, por lo que distintas generaciones han impulsado su restitución.
Indicó que cuentan con una población de 34 mil 843 habitantes, reconocimiento como pueblo originario por parte del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas desde 2024, así como los recursos, inmuebles y la estructura administrativa requerida por la Ley Orgánica Municipal. Además, explico que cuentan con un proyecto de recaudación basado en actividades comerciales y agropecuarias, así como de un plan de desarrollo con enfoque sustentable.
Por parte del ayuntamiento de Zinacantepec, Arturo Galicia Carballar, solicitó que las pruebas presentadas por esta comunidad sean verificables y cumplan con los requisitos legales. Señaló que algunos documentos contienen únicamente firmas sin datos que permitan identificar a las personas, por lo que pidió que una autoridad competente valide y certifique su autenticidad.
En el caso de San Pablo de las Salinas, en el municipio de Tultitlán, Polet Yazmín Guerrero Corzo, delegada de esa demarcación, sostuvo que se cumple con los requisitos de población, economía e infraestructura. Destacó que la localidad cuenta con 157 mil 998 habitantes, cifra superior al mínimo legal de 60 mil, y que la segregación dejaría a Tultitlán con 56.52 kilómetros cuadrados de territorio y 358 mil 343 habitantes.
En materia financiera, añadió que San Pablo registra 5 mil 583 unidades económicas y una importante capacidad recaudatoria por concepto de impuesto predial y derechos de agua potable. Además, estimó que el nuevo municipio recibiría alrededor de 880 millones de pesos anuales en participaciones federales y estatales.
En tnato, los representantes de Santa Catarina Ayotzingo, en Chalco, expusieron que esta localidad fue municipio de 1826 a 1894. Afirmaron que reúne los requisitos legales para obtener la categoría de municipio, pues cuenta con proyectos geológicos para el suministro de agua, así como con estrategias económicas y educativas, además de una estructura de gobierno e infraestructura.
El proceso continuará en la comisión de límites territoriales, quien analizará toda la documentación presentada para verificar el cumplimiento de los requisitos, y se harán otro tipo de consultas con instancias estatales que ayuden a determinar si existe viabilidad financiera para la conformación de nuevos municipios.

