Claman ayuda en Chile: inundaciones colapsan La Serena; “el gobierno nos ha abandonado”, lamenta alcaldesa
Los peores vaticinios respecto de las gravísimas secuelas que podría llegar a tener en el norte de Chile el temporal de lluvia que desde hace tres días padece, terminaron de confirmarse al anochecer del domingo, cuando gran parte de la ciudad de La Serena, 400 kilómetros al norte de la capital, entró en una debacle, estaba inundándose y las autoridades perdían el control de la situación.
“La ciudad ha colapsado, todas las cámaras sanitarias han reventado, las aguas servidas están ingresando a las casas, hay un problema sanitario gravísimo, todas las quebradas están activas”, dijo desesperada la alcaldesa Daniela Norambuena.
Mientras que el gobernador regional, Cristobal Juliá, pedía desesperadamente auxilio al presidente de la República, José Antonio Kast.
“Necesitamos que el Ejercito venga para acá, estamos en una situación desesperada, hay muchas casas que están totalmente inundada, hay audios de vecinos desesperados que dicen que el agua se está llevando todo; hablé con el presidente de la Republica hace unos minutos, le pedí que declare zona de catástrofe porque la situación es crítica, es catastrófico lo que está pasando en toda la región, hay gente que está en riego y enviando audios de desesperación, que lo está pasando muy mal”, declaró en tono de auxilio.
“La naturaleza se está ensañando con nosotros, estamos en un descontrol total, necesitamos mucha ayuda, necesitamos gente, manos que vengan a ayudar, que el Ejército hubiera estado hace rato acá”, agregó.
El asunto se resume en que esa región, de características semi áridas, con una topografía de empinados cerros, profundas quebradas y alta cordillera, recibió desde el jueves cantidades de lluvia que han sobrepasado todos los vaticinios. Si en Coquimbo y La Serena el promedio de lluvias anuales era de 50 o 60 milímetros, en 72 horas han precipitado más de 200, millones de litros que activaron todas las quebradas y riachuelos, por las cuales el líquido está descendiendo a gran velocidad, arrastrando deshechos depositados por años, piedras y lodo, mientras se van rebalsando los esteros.
Y continuará lloviendo a lo menos hasta el martes.
Se sospecha que hay personas desaparecidas.
El agua corre desbordada por carreteras, ha destruido puentes, derribado postes e inundado infraestructura crítica como hospitales.
La alcaldesa Norambuena denunció una falta crítica de apoyo, afirmando que los municipios han enfrentado solos la emergencia, con cientos de viviendas inundadas con aguas servidas y fallas en la respuesta de los servicios de emergencia del Estado.
La jefa comunal ha sido enfática en la gravedad de la crisis por la saturación del alcantarillado, las cámaras de las viviendas han reventado, provocando graves inundaciones de aguas servidas en distintos sectores y pasajes de la comuna.
Estalló contra el Servicio de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) por no estar a la altura de la emergencia ni entregar beneficios, maquinaria o motobombas oportunas a los equipos de emergencia locales.
Hizo un llamado directo a la ciudadanía diciendo «no salga, no arriesgue su vida», especialmente tras la activación de alertas por el peligro de crecidas y aluviones.

