INTERNACIONAL

Ucrania abraza propuesta kazaja de negociar con Rusia; el Kremlin la rechaza hasta lograr todos los objetivos militares

La propuesta del presidente de Kazajistán, Kasym-Zhomart Tokayev, de que es necesario declarar un alto el fuego y volver a negociar la paz tuvo este domingo reacciones encontradas en los dos destinatarios del mensaje: Rusia, que a través del portavoz presidencial, Dimitri Peskov, consideró “imposible hacerlo mientras no se alcancen todos los objetivos del Kremlin”, y Ucrania, cuyo canciller, Andrii Sybiha, calificó la exhortación de “realista, oportuna y sabia”.

Tokayev, al participar en un foro de cooperación regional en la ciudad siberiana de Omsk, le dijo anoche (sábado) a su homólogo de Rusia, Vladimir Putin: “hay que detener todo esto porque, es mi firme convicción, sólo beneficia y complace a los adversarios de Rusia y de Ucrania”.

Transmitido en directo por la televisión pública rusa, Putin observaba en silencio a su colega kazajo, que continúo: “En mi modesta opinión, ya es hora de congelar este conflicto y de retomar la vía de negociación bajo la fórmula de Estambul 2.0, cuando se lograron ahí significativos resultados. (…) Desde luego, bajo garantías de las grandes potencias, incluyendo a Rusia. Y luego avanzar hacia la largamente anhelada paz. Es una pena que mueran tantos jóvenes, que forman el acervo genético de dos pueblos hermanos, el ruso y el ucranio”.

Tokayev afirmó algo que ningún dirigente extranjero se había atrevido a decir en presencia de Putin: “a diferencia de la guerra que hubo entre Azerbaiyán y Armenia (por el disputado enclave de Nagorno-Karabaj), muchos, incluido un servidor, no entendemos del todo la naturaleza de este conflicto (entre Rusia y Ucrania)”, con lo cual –en opinión de Dimitri Kolezev y otros analistas independientes–, dio a entender que no había ningún motivo para invadir Ucrania hace cuatro años y medio.

Putin contestó que “ya le informaré cómo van las cosas en la vertiente ucrania” y su vocero, Dimitri Peskov, más tarde se encargó de responder por su jefe. A pregunta de la agencia Interfax, precisó: “Es imposible congelar el conflicto. Para nosotros, hay una condición principal: debemos alcanzar todos nuestros objetivos”.

Dicho de otra manera, no habrá paz mientras Rusia no pueda ocupar los territorios que le falta de las cuatro regiones que ya se anexionó; mientras el ejército ucranio no se rinda y deponga las armas; mientras Ucrania no reduzca su ejército y modifique las leyes en favor de la minoría de origen ruso; mientras no concluya la “desnazificación” del vecino país ucranio; mientras no tenga un nuevo gobierno que se comprometa a no ingresar en ningún bloque militar, se proclame neutral y renuncie a tener armas nucleares; entre otras exigencias que las autoridades rusas han mencionado infinidad de ocasiones.

Horas después, Peskov concedió una breve entrevista a Rossiskaya gazeta, el periódico oficial del gobierno ruso, donde señaló que el presidente kazajo en realidad desconoce la posición del Kremlin: “Tokayev se ha referido muchas veces a la problemática ucrania. Mantiene una posición consecuente. Esto no quiere decir que estemos de acuerdo. Pero Kazajistán es uno de nuestros socios más cercanos, de nuestros aliados más cercanos”.

Agregó: “Esto quiere decir que nosotros no fuimos lo suficientemente efectivos a la hora de explicar las causas originarias (del conflicto). Seguiremos haciéndolo con energía redoblada. Nuestros socios tienen que conocer nuestra posición”.

Al encabezar este domingo una reunión dedicada al Día de la Armada, Putin no se refirió a la propuesta de Tokayev, pero repitió lo que ha dicho en varias ocasiones respecto a su “operación especial militar”: “Rusia no inició ninguna guerra, sólo empezamos a responder a las acciones militares, a la guerra que desató el actual régimen de Kiev con ayuda de Occidente contra el entonces sureste de Ucrania, el cual siempre se ha orientado hacia Rusia”.

De su lado, el canciller ucranio, Andrii Sybiha, indicó que Ucrania valora las palabras de Tokayev de que hay que detener la guerra. “Las consideramos una exhortación realista, oportuna y sabia”. Tras recordar que Ucrania ha propuesto muchas veces declarar un cese de hostilidades y pasar a la diplomacia, mencionó que Rusia se empeña en ignorar “este camino claro hacia la paz”.

En medio de esta polémica indirecta, un nuevo ataque con misiles balísticos rusos contra la capital de Ucrania, Kiev, tuvo lugar la madrugada de este domingo, pero esta vez, de acuerdo con el mando de la fuerza aérea ucrania, resultó menos letal al derribar sus sistemas de defensa cinco de los siete artefactos de este tipo.

Sucedió apenas horas más tarde de que drones ucranios cayeron sobre un campamento turístico junto a un río en la parte de Zaporiyia bajo control ruso, causando la muerte de doce personas, según sus autoridades.

Rusia bombardeó este domingo también un centro comercial en la región de Dnipropetrovsk, especializado en materiales de construcción. Es la tercera tienda de la red Epitsentr destruida en esa misma zona de Ucrania, al tiempo que el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, anunció que “acordamos con la plana mayor del ejército continuar las operaciones en territorio ruso y actualizamos la lista de objetivos prioritarios”.

A través de lo que Zelensky llamó “presión a larga distancia”, Ucrania pretende “forzar a Rusia a la diplomacia en la medida que aumenten sus dificultades para fabricar componentes de armas, sus pérdidas petroleras y de otra índole económica, y de que (los rusos) sientan los efectos de la guerra en su propia casa”.

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