El futuro inmediato del Gobierno de Sinaloa será definido este lunes 24 de agosto, cuando el Congreso estatal se reúna en sesión extraordinaria para designar a la persona que asumirá de manera interina la gubernatura.
La decisión se produce después de que los diputados aprobaran por unanimidad la nueva licencia solicitada por Rubén Rocha Moya, quien volvió a separarse del cargo apenas un día después de anunciar su regreso.
La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación será la encargada de revisar los perfiles propuestos y elaborar el dictamen que posteriormente será sometido a votación del Pleno. Quien obtenga el respaldo de la mayoría rendirá protesta ante el Poder Legislativo.
Hasta ahora no se ha confirmado oficialmente quiénes serán considerados para ocupar el puesto.
Un regreso que duró pocas horas
Rocha Moya retomó la gubernatura el viernes 21 de agosto, luego de permanecer 112 días con licencia. Sin embargo, su decisión provocó cuestionamientos tanto dentro como fuera de Morena.
El partido se deslindó de su retorno y señaló que se trató de una determinación personal que no fue consultada con la dirigencia. La presidenta Claudia Sheinbaum también aseguró que se enteró mediante las redes sociales del propio mandatario.
Ante la polémica generada, Rocha Moya solicitó nuevamente una licencia temporal con carácter indefinido. El Congreso estatal aceptó la petición durante la sesión celebrada este domingo.
Sheinbaum afirmó posteriormente que la nueva separación del gobernador fue “lo mejor para Sinaloa” y negó haberle pedido directamente que abandonara el cargo.
Yeraldine Bonilla, antecedente inmediato
Durante la primera ausencia de Rocha Moya, el Congreso designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde, quien se desempeñaba como secretaria general de Gobierno.
Aunque su nombre aparece entre las posibilidades para asumir nuevamente la administración estatal, el Poder Legislativo todavía no ha dado a conocer una lista oficial de aspirantes.
La sucesión ocurre mientras Rocha Moya enfrenta acusaciones de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. El político morenista ha rechazado los señalamientos y sostiene que son parte de una ofensiva de carácter político.
Mientras se resuelve quién encabezará el Ejecutivo, Sinaloa permanece a la espera de una definición en medio de una crisis política y de seguridad que ha incrementado la presión sobre las autoridades estatales.

