Cosas habrás de ver… en el Congreso

BITÁCORA POLÍTICA

Por Miguel Ángel Cristiani G.

Como diría aquella vieja expresión Cervantina: “cosas habrás de ver”.

Y vaya que las hubo ayer, minutos antes de comenzar en el Congreso del Estado la sesión solemne para entregar la Medalla y Diploma “Heberto Castillo Martínez” 2025 a la maestra Gloria Sánchez Hernández, auténtico pilar de la izquierda veracruzana.

Por los pasillos del Congreso comenzaron a desfilar alcaldes de distintos municipios.

Algunos llegaron con tranquilidad.

Otros, en cambio, parecían llevar más preocupación que entusiasmo.

Fue el caso del presidente municipal de Cosamaloapan, quien, según se observó, prefirió escurrirse entre los reporteros de la fuente legislativa para evitar las preguntas incómodas que seguramente ya tenía previstas.

Y es que en estos tiempos de redes sociales, fotografías y boletines cuidadosamente redactados, todavía existe una prueba que ningún equipo de comunicación puede controlar:

el encuentro cara a cara con los periodistas.

También estuvieron presentes algunos personajes que ocuparon cargos de poder durante la pasada administración municipal, particularmente de Xalapa y Coatzacoalcos.

La escena resultó curiosa.

Nadie se acercó demasiado.

Ni siquiera para el protocolario “buenos días”.

Así es la política.

Mientras algunos llegan buscando reflectores, otros descubren que los reflectores ya no son los mismos cuando dejaron el cargo.

Los que sí tuvieron que responder

Los más buscados por los reporteros de la fuente fueron dos tocayos: el secretario de Finanzas del Estado, Miguel Santiago Reyes Hernández, y el alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García.

Ambos tuvieron que detenerse en dos ocasiones para atender a los periodistas.

Y, a diferencia de quienes prefieren pasar inadvertidos, Rosaldo aprovechó el encuentro para hablar de un asunto que preocupa particularmente a los habitantes de Coatzacoalcos: las condiciones de la infraestructura urbana frente a las lluvias.

El alcalde sostuvo que el municipio está transitando de una etapa reactiva hacia una estrategia de construcción y atención estructural, con proyectos relacionados con colectores pluviales, canales, plantas de tratamiento, cárcamos y un sistema integral de agua pluvial y drenaje.

La frase que quizá resume su planteamiento fue contundente:

“Tenemos que resolver de manera estructural, aunque no se vea”.

Y ahí está precisamente uno de los grandes problemas de la obra pública.

Muchas veces se privilegia aquello que puede inaugurarse, fotografiarse y presumirse, mientras quedan debajo de la tierra las obras que realmente pueden cambiar el funcionamiento de una ciudad.

Rosaldo explicó que parte de la infraestructura hidráulica de Coatzacoalcos ya rebasó su ciclo de vida y requiere sustitución y modernización.

También señaló que el Ayuntamiento busca avanzar por tramos en drenaje, obras pluviales y pavimentación, incluyendo la reconstrucción de losas dañadas y no solamente el tradicional bacheo.

El reto, desde luego, es enorme.

El propio alcalde recordó que existe el antecedente de un proyecto para renovar el sistema sanitario de Coatzacoalcos cuyo costo estimado llegó a 15 mil millones de pesos.

Una cifra que permite dimensionar el tamaño del problema.

Por eso, más allá de los discursos, habrá que seguir de cerca si esa estrategia estructural se convierte realmente en obras y resultados.

Mientras tanto, queda una pequeña lección de la jornada:

algunos políticos hacen todo lo posible por evitar a los periodistas; otros entienden que responder preguntas también forma parte de gobernar.

Y como diría Pancho López:

“Hay funcionarios que le tienen miedo al micrófono; seguramente porque todavía no encuentran qué decir cuando se apaga la fotografía.”

Y ayer, en el Congreso, hubo de todo un poco.

Comparte en redes sociales
Scroll al inicio