La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el Paquete Económico 2027 será elaborado bajo criterios de responsabilidad financiera y tendrá como objetivo continuar con la reducción gradual del déficit público.
Durante su Segundo Informe de Gobierno, la mandataria aseguró que el ajuste de las finanzas nacionales no implicará disminuir la inversión pública ni afectar los recursos destinados a los programas de bienestar, salud y educación.
La propuesta económica deberá ser presentada ante el Congreso de la Unión antes del próximo 8 de septiembre. El documento incluirá las previsiones de ingresos, el presupuesto de egresos y las estimaciones sobre el comportamiento de la economía mexicana para el siguiente año.
Sheinbaum sostuvo que una mayor participación del Estado en el desarrollo del país puede mantenerse sin abandonar la disciplina presupuestaria. Explicó que su administración buscará contar con finanzas sólidas que permitan financiar proyectos prioritarios, garantizar derechos sociales y conservar la estabilidad macroeconómica.
El anuncio ocurre en un contexto de presión sobre las cuentas públicas. En 2024, el déficit fiscal alcanzó 5.8 por ciento del Producto Interno Bruto. Para el año siguiente se pretendía reducirlo a 3.9 por ciento, pero terminó ubicándose en 4.8 por ciento, entre otros factores, por los apoyos destinados a Petróleos Mexicanos.
Para 2026, la Secretaría de Hacienda estima que los Requerimientos Financieros del Sector Público representarán 4.1 por ciento del PIB.
Las agencias calificadoras también han expresado preocupación por el bajo crecimiento económico, la rigidez del gasto gubernamental y la situación financiera de Pemex. Ante este panorama, el Paquete Económico 2027 deberá equilibrar la reducción del déficit con la continuidad de las políticas sociales y la inversión pública.

