Mientras los equipos de emergencia continúan buscando a miles de personas desaparecidas, Nepal enfrenta otra amenaza derivada de las devastadoras inundaciones: el desplome de su actividad turística, una de las principales fuentes de ingresos del país.
El Gobierno nepalí pidió a los viajeros extranjeros no abandonar sus planes de visitar la nación asiática. Su ministro de Turismo, Khadak Raj Paudel, explicó que la catástrofe se concentró en determinadas regiones y que numerosos destinos permanecen abiertos y en condiciones de recibir visitantes.
De acuerdo con el funcionario, mantener los viajes representa una forma directa de respaldar a hoteles, guías, transportistas, restaurantes, comercios y familias cuyo sustento depende de la llegada de extranjeros.
La petición ocurre después de que las reservaciones comenzaran a caer aceleradamente. Mandip Giri, director del hotel Dom Himalaya, informó que la ocupación para los meses de septiembre a noviembre —considerados temporada alta— superaba 90 por ciento antes del desastre, pero alrededor de una quinta parte de las reservas ya fue cancelada.
El sector todavía no se recuperaba por completo de las protestas registradas en 2025 ni de las afectaciones internacionales provocadas por la guerra en Oriente Medio. El nuevo desastre amenaza con profundizar las pérdidas económicas en un país que recibe aproximadamente 1.2 millones de turistas anualmente y donde esta actividad aporta cerca de 8 por ciento del producto interno bruto.
La emergencia comenzó el 26 de agosto, cuando el colapso de un glaciar provocó una violenta corriente de agua, hielo, piedras y lodo que arrasó comunidades cercanas a la frontera con China. La cifra de víctimas supera el millar, mientras más de 4 mil personas continúan sin ser localizadas.
Entre los desaparecidos se encuentran cientos de viajeros internacionales. Reportes recientes contabilizan alrededor de 590 extranjeros de 39 países cuyo paradero todavía no ha sido confirmado, aunque algunos turistas lograron restablecer la comunicación con las autoridades.
Las autoridades aclararon que el llamado a mantener los viajes no incluye las zonas devastadas. Quienes tengan previsto visitar Nepal deberán comprobar previamente las condiciones de su ruta, mantenerse atentos a los avisos oficiales y evitar las regiones donde persisten inundaciones, deslaves, daños carreteros y labores de rescate.

