Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán podría terminar inmediatamente después de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, aunque no explicó qué condiciones permitirían frenar el conflicto.
Durante su participación en la convención republicana celebrada en Dallas, el mandatario acusó a Teherán de prolongar las hostilidades con la intención de influir en los comicios y favorecer la llegada de un gobierno estadounidense menos confrontativo.
Trump aseguró que Irán enfrenta una fuerte presión económica y sostuvo que las autoridades de ese país terminarán cediendo. Sin embargo, reconoció que actualmente no se desarrollan negociaciones diplomáticas para alcanzar un acuerdo.
El conflicto atraviesa su séptimo mes y ha vuelto a escalar en los últimos días. Irán aseguró haber atacado diez embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, luego de que las fuerzas estadounidenses destruyeran cinco buques petroleros iraníes.
La nueva ola de enfrentamientos golpeó nuevamente los mercados energéticos. El precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril por primera vez desde julio, ante el temor de nuevas interrupciones en una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de crudo.
Trump también anticipó que los precios del petróleo y la gasolina podrían disminuir después de las elecciones, al vincular esa posibilidad con un eventual descenso de las hostilidades.
La prolongación de la guerra y el encarecimiento del combustible han incrementado la presión sobre la Casa Blanca, justo cuando la población estadounidense se prepara para unos comicios considerados decisivos para el futuro político del mandatario.
Mientras Trump promete que el conflicto terminará después de las urnas, su vicepresidente, JD Vance, evitó establecer fechas y reconoció que cualquier desenlace dependerá de las acciones de Irán.

