LEAD POLÍTICO…
Por: René Martínez Torres
Según la historia de los partidos políticos en México, el más antiguo es el Partido Acción Nacional (PAN), por eso en las boletas electorales aparece en primer lugar. Durante sus casi cien años de existencia el PAN ha sido oposición; sin embargo, en las elecciones del 2000 un ranchero con dinero, vestido con botas, pantalón vaquero y con un lenguaje vulgar y agresivo, irrumpió el escenario político, despertó el interés del electorado y derrotó -aparentemente- al PRI.
En su discurso arreglado llamaba víboras tepocatas, corruptos y cínicos a los priistas; además, sentenció que los juzgaría por su mal gobierno, pero ¡oh! sorpresa pronto se olvidó de sus promesas y se convirtió en el presidente aliado del PRI y el más antidemocrático de toda la historia mexicana, tanto que desaforó a Andrés Manuel López Obrador, siendo este jefe de la ahora CDMX. Lo quiso encarcelar y quitarlo de las boletas.
Hoy, quitado de la pena, hizo su más reciente aparición pública en las oficinas del PRI, al lado del dirigente más corrupto que el tricolor haya tenido en toda su historia, de un traidor a la patria, Alejandro Moreno Cárdenas (Alito). Fox, en visceral política y falta de entendimiento busca la sombra de un personaje que está a punto de ser desaforado e ir a la cárcel y del partido que está por de desaparecer, suplicando ir aliados en las elecciones del 2027.
Durante el gobierno de Fox (enero del 2001) el Chapo Guzmán se fugó del penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco; en el 2005 se creó la familia michoacana y, entre el 2003 y 2005 el Cartel de Sinaloa inició una ofensiva en contra del Cartel del Golfo.
En este sexenio Foxista, del 2001 al 2006, uno de los más altos funcionarios, Genaro García Luna, consolidó su carrera delictiva al frente de la AFI (Agencia Federal de Investigaciones), una importante dependencia encargada de investigar y castigar a la delincuencia organizada y sucedió todo lo contrario, los protegió. Fue este sexenio donde Genaro García Luna tejió toda una red de complicidades y de impunidad entre mandos policiales de primer nivel que hoy ya fueron condenados a muchos años de prisión en Estados Unidos, incluyendo a él.
Lo más grave de toda esta negra historia del México reciente sucedió en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, 2006 – 2012, una vez más Genaro García Luna vuelve a retomar poder como secretario de Seguridad Pública. Bueno, aunque Felipe Calderón no ganó las elecciones y como no lograron impedir que Andrés Manuel apareciera en las boletas, el último recurso de Fox fue precisamente el fraude electoral, o sea Calderón, fue en espurio.
Las nuevas generaciones deben saber que los panuchos empezaron con el desafuero y no les resultó, el pueblo se organizó y defendió a López Obrador, el segundo intento fue encarcelarlo y tampoco lo lograron, luego fue toda una campaña de guerra sucia y lodo, dijeron que AMLO era un peligro para México, pero tampoco les resultó. Por último, recurrieron al fraude electoral y allí sí, con la ayuda del IFE, lograron el fraude, nunca quisieron contar los votos, y lo peor, con la complicidad del PRI quemaron las boletas electorales.
El sexenio de Felipe Calderón fue el más sangriento, ya que emprendió una guerra sin estrategia y sin planeación contra la delincuencia organizada, con resultados funestos. Inició el enfrentamiento contra grupos criminales contrarios, sin cálculos sobre los costos, mientras que su secretario de Seguridad Genaro García Luna protegía a otros. Fue entonces cuando México se tiñó de sangre y cuando ya no sabía qué hacer, llamó a todos los medios de comunicación para callarlos a través del pacto del silencio en el 2011; un pacto que, según analistas políticos, costó unos 55 mil millones de pesos para silenciar a los medios, periodistas y columnistas.
En esa fallida guerra miles de hogares quedaron enlutados, hijos en la orfandad, desplazados y desaparecidos. Un presidente que se la pasó seis años sumido en lo más profundo de las bebidas embriagantes mientras que el máximo responsable de la seguridad se coludía con la mafia, prueba de esto es que ahora está en la cárcel.
El PRI se mantuvo en el gobierno durante casi 80 años, su último presidente fue Enrique Peña Nieto.
Hay que decirlo: los partidos son buenos, malos quienes lo dirigen. Alejando Moreno es el mejor ejemplo. Siendo gobernador de Campeche vacío las arcas, se robó la mayor parte del presupuesto público y se hizo dueño de playas y tierras de manera ilegal, así lo han asegurado autoridades campechanas.
En los últimos treinta años al PRI le encarcelaron por narcotráfico y actos de corrupción a gobernadores y funcionarios públicos de primer nivel, por ejemplo: Mario Villanueva Madrid, de Quintana Roo; Tomás Harrington, de Tamaulipas; Roberto Sandoval Castañeda, de Nayarit; y en Veracruz, Javier Duarte de Ochoa.
En el 94 asesinaron a su candidato a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, un poco antes a su dirigente nacional a Francisco Ruiz Massieu; Ernesto Zedillo responsable de la devaluación en 1995 y del FOBAPROA.
MORENA tampoco se salva de casos donde algunos de sus militantes están siendo investigados por los Estados Unidos: el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el senador Insunza; además del exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena. Cualquiera diría que nadie se salva, y sí, pero hay una abismal diferencia entre cómo trata este asunto un gobierno y otro, un partido y otro.
El tema cobra una relevante importancia por el caso que se acaba de registrar en Juchitán, Oaxaca. El alcalde de este municipio, Miguel Sánchez Altamirano, detenido por estar relacionado con grupos delictivos, asumió la responsabilidad municipal Javier Vásquez Jiménez. Este es el mejor ejemplo de cómo son diferentes las acciones de un gobierno o un partido, con otro. La celeridad con la se atiende el caso y la cero tolerancia e impunidad contra aquel militante que pierde el rumbo y sus principios.
Movimiento Ciudadano no canta mal las rancheras, tienen casos en Jalisco de funcionarios y alcaldes con pendientes judiciales. En Veracruz, dos alcaldes de Movimiento Ciudadano están siendo investigados, tuvieron que ser desaforados para este efecto.
El analista político veracruzano Abelardo Alto Ventura, sostiene que la gobernadora Rocío Nahle García, este 2026 se lleva una medalla de oro al respaldar la iniciativa vanguardista para reformar el Artículo 78 de la Constitución Política del Estado de Veracruz, aprobada el 25 de septiembre con 38 votos a favor y 9 en contra en el Congreso Local de Veracruz, donde SE QUEDAN SIN FUERO ALCALDES Y SÍNDICOS. Todos los méritos y aplausos a la mandataria estatal, el pueblo lo celebra y se lo agradece.
Otros analistas dicen que se rumora en los corrillos políticos que la lista es larga de los que pronto estrenarán esta nueva Ley. Siempre será mejor cumplir con la encomienda del pueblo, caminar, gobernar y estar cerca de ellos; es desgastante, ¡sí!, pero más vale. El salario y los privilegios desde cualquier cargo en la función pública, no tiene comparación con otra profesión o trabajo. Así que la recomendación es la misma, la de don Benito Juárez: “todo en la justa medianía”.

