Por: Lic. Alberto Woolrich Ortiz
Indigna o ruin resulta la actitud jurídica-política asumida por la Fiscalía General de la República, la cual no destaca por el prestigio y moralidad de su titular Ernestina Godoy Ramos, para muchos de esa institución y su fiscal no existe ni la Constitución Política, ni el Código Penal Federal, ni los Tratados Internacionales, ni la nobleza, ni los conocimientos, ni la congruencia, ni la decencia, ni el amor por procurar una verdadera justicia que beneficie a su Cuarta Transformación de la República y a México.
La togada a cargo de esa desprestigiada fiscalía carece de la fe e intenso amor por el Derecho y los valores humanos insertos en sus libros, por tal razón no ha podido contagiar con esos sentimientos a los muy honorables agentes del Ministerio Público de la Federación que desean readquirir el prestigio perdido. Ella misma obstaculiza los caminos para que se provea una verdadera justicia, al carecer de la personalidad, emotividad, pasión y decencia con los que se debe integrar correctamente una carpeta de investigación.
El fervor y amor que hace valer para proteger a la delincuencia política del neoliberalismo a la que le dio continuidad la Cuarta Transformación de la Nación, se sintetiza con unas pocas palabras: sus ocurrencias para proteger el corruptor fenómeno de la narcopolítica y ser sumisa a los delirios de grandeza de Andrés Manuel López Obrador.
Por sí existe una duda sobre el sentido exacto de su actitud para investigar y perdonar, solo basta mencionar al exgobernador del estado de Sinaloa.
El simple hecho de ser la fiscal general de la república a modo de la Cuarta Transformación de la Nación y su mesías, la convierte de inmediato en un apéndice y cómplice de la ignominia del fenómeno de la narco-delincuencia política. No en vano es una de las más “cualificadas” y “calificadas” exponentes de la injusticia e inmundicia a la cual protege.
Ninguna de las actuaciones de la fiscal Ernestina Godoy Ramos contiene argumentos, estudios, explicaciones razonables y congruentes con el espíritu de la Carta de Carranza y del Código Penal; esas inequidades en su conducta y forma de investigar para procurar justicia, solo le producen un enorme daño a la Fiscalía General de la República; daño que termina por denigrar la historia jurídica de nuestro México.
El referido desmán jurídico de protección a la narcopolítica encuentra una explicación razonable, la cual consiste en que los ingresos económicos que se obtienen por esa ilegal actividad le permiten a Andrés Manuel López Obrador tratar de perpetuarse en el poder.
Es cuanto.
Lic. Alberto Woolrich Ortiz
Presidente de la Academia de Derecho Penal
del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, A. C.

