La presidenta sostuvo que deben revisarse los contratos y posibles conflictos de interés en el organismo electoral; la renuncia no cancela las investigaciones en curso.
Ciudad de México, 26 de octubre de 2026.— La salida de Guadalupe Taddei Zavala de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) recibió el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien consideró acertada su decisión de dejar el cargo, pero advirtió que las acusaciones sobre posibles irregularidades administrativas deben investigarse hasta esclarecer los hechos.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria insistió en que el organismo electoral debe someterse a una revisión que permita determinar si existieron conflictos de interés, abusos o un manejo indebido de recursos públicos.
Sheinbaum subrayó que ninguna institución está exenta de rendir cuentas y que los señalamientos deben atenderse mediante procedimientos formales, con pruebas y sin anticipar responsabilidades. También rechazó las burlas y descalificaciones personales dirigidas contra Taddei, al considerar que las críticas con tintes misóginos no deben formar parte del debate político.
Contratos bajo revisión
La controversia que rodea a la ahora saliente consejera presidenta se intensificó después de que se difundieran señalamientos sobre posibles vínculos entre personas cercanas a su entorno y proveedores del INE.
Entre los aspectos que requieren aclaración figuran presuntas anomalías en procedimientos de contratación, posibles conflictos de interés, simulación de competencia entre empresas y una eventual triangulación de recursos.
Ante estos reportes, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) inició una investigación de oficio para revisar los procesos de contratación del instituto. Por su parte, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) comenzó indagatorias relacionadas con siete empresas proveedoras.
Taddei defiende el debido proceso
Antes de anunciar su salida, Taddei había sostenido que el INE colaboraría con las autoridades fiscalizadoras y que los antecedentes del caso fueron remitidos al Órgano Interno de Control para su revisión.
La funcionaria también defendió la importancia de respetar la presunción de inocencia y evitar conclusiones anticipadas, al tiempo que aseguró que la transparencia debe demostrarse mediante información verificable.
En el mensaje con el que comunicó su decisión de renunciar, argumentó que la estabilidad y la credibilidad del organismo deben estar por encima de intereses personales o coyunturales. Asimismo, sostuvo que su salida no exime a nadie de la obligación de esclarecer los hechos que deban investigarse.
La sucesión, otro desafío para el instituto
La renuncia abre ahora el proceso para definir quién ocupará la presidencia del INE, en un momento especialmente delicado para la institución, debido a que el proceso electoral federal 2026-2027 comenzó en septiembre.
Sheinbaum descartó que la salida de Taddei implique que el organismo quede sin mecanismos para garantizar su funcionamiento, pues existen disposiciones legales para designar a quien asumirá la conducción del instituto.
La mandataria también cuestionó el monto del presupuesto solicitado por el INE para 2027 y planteó que el gasto debería guardar una proporción razonable con los recursos ejercidos durante las elecciones de 2024, considerando la inflación. La decisión presupuestaria corresponderá al Congreso de la Unión.
Más allá del relevo en la presidencia, el principal reto será garantizar que las investigaciones avancen con independencia y transparencia. Para el árbitro electoral, esclarecer las dudas sobre sus contrataciones será fundamental para preservar la confianza ciudadana antes de los próximos comicios.

