Toledo, España.— La colisión entre dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones de Urda, en la provincia española de Toledo, dejó un saldo provisional de 68 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, en una de las mayores tragedias ferroviarias recientes del país.
El Gobierno de Castilla-La Mancha confirmó la cifra de víctimas mortales durante la jornada de este miércoles 28 de octubre. De acuerdo con el balance oficial difundido por la administración regional, 44 de las personas fallecidas viajaban en un tren de la compañía Iryo y otras 24 en un AVE operado por Renfe. Las autoridades advirtieron que el número podría aumentar conforme avancen las labores de rescate e inspección de los vagones.
¿Cómo ocurrió el accidente?
El siniestro se registró alrededor de las 8:53 horas, en el corredor ferroviario que conecta Madrid con Andalucía. Según los primeros reportes, un tren AVE que cubría la ruta Madrid-Sevilla impactó por detrás a un convoy de Iryo que permanecía detenido en la vía.
La fuerza del choque provocó que varios vagones descarrilaran y cayeran por un terraplén. Las imágenes difundidas desde la zona muestran unidades severamente dañadas, mientras los equipos de emergencia trabajaban para localizar a pasajeros atrapados entre los restos metálicos.
Entre ambos trenes viajaban más de 500 pasajeros, según los datos oficiales difundidos por las autoridades regionales.
Investigan una posible falla operativa
Las primeras indagatorias apuntan a una posible irregularidad en las instrucciones emitidas desde el centro de control ferroviario de Adif, ubicado en Atocha, Madrid.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de inexplicable la autorización para que el AVE reanudara su marcha cuando el sistema señalaba que el tren de Iryo continuaba ocupando la vía.
Sin embargo, las causas definitivas todavía deberán establecerse mediante la investigación correspondiente. Las autoridades han señalado que se analizarán los registros de circulación, los sistemas de señalización y las comunicaciones del centro de control para determinar cómo se produjo el impacto y si existieron responsabilidades.
Despliegan operativo de emergencia
Los servicios sanitarios, bomberos, Guardia Civil y otros cuerpos de rescate fueron movilizados para atender a las víctimas. También se solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar los trabajos en el lugar.
Hospitales de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid activaron sus protocolos para recibir a los heridos. De acuerdo con los reportes difundidos durante la jornada, decenas de personas requirieron atención hospitalaria y algunas permanecían en estado grave.
La emergencia también obligó a suspender la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, afectando a numerosos viajeros.
Renfe habilitó el teléfono 900 10 10 20 para familiares de pasajeros afectados. El Gobierno regional también difundió el número 900 122 112 para solicitar información sobre las personas involucradas.
España exige esclarecer la tragedia
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trasladó a la zona y aseguró que se investigarán las circunstancias del accidente. Señaló que, si se confirman negligencias o fallos en los sistemas de seguridad, se actuará con contundencia.
El siniestro vuelve a colocar bajo escrutinio la seguridad ferroviaria española, después de otro grave accidente ocurrido en Adamuz, Córdoba, en enero de 2026.

