El expresidente enfrenta cargos por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio. La investigación también alcanza al exjefe del Banco Central, Carlos Carvallo, mientras las autoridades buscan esclarecer el destino de millones de dólares de recursos públicos.
La crisis financiera de Ueno Bank continúa sacudiendo a Paraguay y ahora tiene al expresidente Santiago Peña en el centro de una investigación penal. Este sábado 7 de noviembre, el Ministerio Público formalizó su imputación y solicitó que permanezca en prisión preventiva, luego de su destitución mediante un juicio político.
La Fiscalía atribuye a Peña los presuntos delitos de lesión de confianza, en calidad de instigador, y administración en provecho propio, como autor. La acusación sostiene que habría intervenido en decisiones relacionadas con la colocación, renovación y permanencia de recursos públicos y previsionales en Ueno Bank, institución con la que mantenía vínculos económicos y societarios.
La solicitud de prisión preventiva todavía deberá ser resuelta por un juez, por lo que no significa que exista una sentencia condenatoria.
El caso también involucra a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP), quien fue imputado por lesión de confianza, administración en provecho propio y presunta producción de documentos públicos de contenido falso. La Fiscalía pidió igualmente su prisión preventiva.
Piden bloquear cuentas y propiedades
La ofensiva judicial no se limita a solicitar que ambos exfuncionarios permanezcan en prisión. Los fiscales también pidieron medidas para impedir que Peña y Carvallo vendan o transfieran sus bienes, así como la identificación e inmovilización de sus cuentas bancarias, inversiones y otros activos financieros.
La intención es preservar el patrimonio que pudiera estar relacionado con las operaciones investigadas mientras avanzan las diligencias.
De acuerdo con el diario paraguayo ABC Color, la causa quedó registrada bajo el expediente 92/2026, denominado “Santiago Peña s/ lesión de confianza y otros”.
¿Dónde está el origen del escándalo de Ueno Bank?
La investigación busca esclarecer cómo una institución financiera recibió importantes cantidades de dinero procedentes de organismos públicos y previsionales, mientras realizaba operaciones crediticias con empresas vinculadas a su propio grupo económico.
Uno de los datos que ha llamado la atención de los investigadores es que, en septiembre de 2026, los depósitos de entidades estatales en Ueno Bank habrían alcanzado aproximadamente 233.4 millones de dólares.
Peña, quien fue accionista de la sociedad controladora de Ueno hasta marzo de 2025, ha rechazado las acusaciones y sostiene que los problemas de la institución corresponden a un asunto regulatorio.
El expediente también alcanza a antiguos directivos de Ueno Bank. Ocho exintegrantes de la cúpula directiva fueron imputados inicialmente y varios de ellos ya enfrentan medidas de prisión preventiva o arresto domiciliario.
Millones de clientes afectados por la caída del banco
El escándalo trascendió el ámbito político y judicial. La intervención y el procedimiento de resolución de Ueno Bank dejaron a millones de usuarios con dificultades para acceder a sus cuentas y ahorros.
La entidad tenía alrededor de 2.94 millones de clientes en un país de aproximadamente 6.1 millones de habitantes.
Ante la emergencia, el Banco Central informó que hasta el sábado 7 de noviembre se habían desembolsado alrededor de 160 millones de dólares a casi 1.2 millones de ahorradores mediante el mecanismo estatal de garantía de depósitos.
La crisis provocó protestas y exigencias de respuestas sobre el manejo de los recursos, particularmente por la participación de instituciones públicas y fondos previsionales.
Paraguay cambia de presidente en medio del escándalo
La crisis también provocó un terremoto político. El viernes 6 de noviembre, el Congreso paraguayo destituyó a Santiago Peña mediante un juicio político por mal desempeño de funciones.
Tras su salida, el entonces vicepresidente Pedro Alliana asumió la Presidencia para completar el periodo gubernamental hasta agosto de 2028.
Ahora, el futuro del exmandatario dependerá también de las decisiones judiciales. La Fiscalía ya presentó la imputación y solicitó prisión preventiva, pero corresponde al juez determinar si concede esa medida o establece otras condiciones.
La caída de Ueno Bank dejó de ser solamente un escándalo financiero: se convirtió en una crisis institucional que alcanzó al máximo nivel del poder político paraguayo.

