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BC: pueblo kumiai denuncia daños a montaña sagrada por construcción de muro fronterizo

Las obras de construcción del muro divisorio que Estados Unidos realiza en el cerro Cuchumá destruyen “nuestra historia, centros de culto, flora, fauna y agua”, señaló en entrevista Fernando Meza, uno de los defensores del patrimonio de la cultura Kumiai en el norte de Baja California, México, y el sur de California, en territorio estadunidense.

“Para los kumiais la frontera no existe pues nuestros ancestros llegaron a esta tierra hace miles de años y declararon al Cuchumá como una montaña sagrada donde hasta la fecha se realizan ceremonias, estamos en contacto con la naturaleza, ‘se le escucha’”, recalcó.

Meza, asesor para acciones afirmativas en favor de los indígenas y guardia de la cultura, habla y cantos del pueblo, advirtió que los Kumiais siguen subiendo al cerro porque es un sitio histórico de iniciación y desarrollo de tradiciones.

Reclamó que continúan las explosiones con dinamita, que comenzaron en marzo, por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en el área de Tecate Peak (Pico de Tecate), en California, donde destruyeron zonas de mortero y dañaron el monolito (petrograbado) más grande de la montaña sagrada.

En este contexto, refirió que este viernes se efectuará el Encuentro Binacional del Pueblo Kumiai a fin de construir acuerdos para la defensa y preservación de su patrimonio y legado cultural en México y Estados Unidos.

Asimismo, criticó a quienes justifican que las detonaciones se hacen en territorio estadunidense, pues el Cuchumá es una montaña sagrada incluida en 1992 en el Registro Nacional de Sitios Históricos por el gobierno de Estados Unidos.

En territorio mexicano, Pronatura Noroeste protege su biodiversidad en 800 hectáreas ya que es considerada Patrimonio Cultural Inmaterial, además que los kumiai convinieron con los propietarios del rancho La Puerta -donde se ubica- el resguardo de animales, plantas y el respeto a sus costumbres

Norma Meza, madre de Fernando y defensora del pueblo, así como promotora cultural, sostiene que el Cuchumá es un lugar de sanación, que tiene espíritu propio, un sitio muy importante, por lo que “es muy triste que lo estén destruyendo”.

“Para nosotros significa mucho porque nos da energía, ustedes no alcanzan a comprender el respeto a la montaña, y usar pólvora para destruirla… es como si le hicieran lo mismo a la iglesia (basílica) de Guadalupe”, dijo en entrevista con medios locales.

Fernando Meza, reiteró que por “su energía y valor espiritual, cultural, curativo y ambiental”, desean salvar la montaña y el área que se extiende desde Vallecitos hasta el Cuchumá; “nos preocupa y seguimos en la lucha a través de vías diplomáticas”, puntualizó.

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