Cierre del Estrecho de Ormuz impactaría en abasto de insumos básicos: BM, FMI y AIE
El conflicto en Oriente Medio frenó el tránsito por el estrecho de Ormuz —una de las principales rutas del comercio global— y ya afecta el abasto de insumos básicos, como combustibles y fertilizantes, un golpe que puede encarecer la comida y la energía en distintos países, advirtieron el Banco Mundial (BM), la Agencia Internacional de Energía (AIE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) este lunes.
Los directores de las tres instituciones se reunieron hoy para analizar las respuestas que se pueden dar ante ante las repercusiones energéticas y económicas que ha provocado el conflicto en Medio Oriente.
Al término de la reunión, señalaron que “el impacto de la guerra es sustancial, global y altamente asimétrico”, lo que impacta de forma “desproporcionada” a los importadores de energía, y en particular, a los países de bajos ingresos.
“La crisis ha provocado un aumento en los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes, lo que genera preocupación por la seguridad alimentaria y la pérdida de empleos. Algunos productores de petróleo y gas en Medio Oriente también han sufrido una drástica disminución en sus ingresos por exportaciones”.
Al detallar que la situación es “muy incierta” recordaron que el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz aún no se ha normalizado, por lo que incluso después de que se reanuden los flujos regulares de navegación a través del corredor oceánico “la recuperación de los niveles de suministro mundial de productos básicos a los niveles previos al conflicto llevará tiempo”.
Por ello, precisaron que “los precios del combustible y los fertilizantes podrían mantenerse altos durante un período prolongado debido a los daños en la infraestructura”.
Ahí destacaron: “Debido a las interrupciones en el suministro, es probable que la escasez de insumos clave tenga repercusiones en los sectores energético, alimentario y otros. La guerra también ha provocado el desplazamiento forzoso de personas, ha afectado al empleo y ha reducido los viajes y el turismo, una situación que podría tardar en revertirse”.
Finalmente, las tres instituciones señalaron que mantendrán un monitoreo cercano del impacto de la guerra en los mercados energéticos, la economía global y cada país, al tiempo que coordinarán apoyos con otros organismos internacionales para fortalecer la respuesta y sentar las bases de una recuperación que permita restablecer la estabilidad, impulsar el crecimiento y recuperar el empleo.

