La presidenta Claudia Sheinbaum consideró acertada la nueva licencia solicitada por Rubén Rocha Moya para separarse de la gubernatura de Sinaloa, apenas unas horas después de haber retomado el cargo.
Cuestionada este domingo durante la supervisión de las obras de la Línea 4 del Cablebús, la mandataria sostuvo que tanto el regreso del morenista como su posterior retiro fueron determinaciones personales.
“Así como tomó la decisión personal de regresar, también fue una decisión personal retirarse. Creo que es lo mejor para Sinaloa”, declaró.
Sheinbaum negó haber intervenido para que Rocha Moya abandonara nuevamente el gobierno estatal. Aseguró que no habló con él antes de que presentara la solicitud y precisó que el contacto se realizó por medio de la secretaria de Gobernación.
La presidenta también descartó que este episodio represente un golpe para la llamada Cuarta Transformación y evitó pronunciarse sobre quién deberá asumir la conducción definitiva del estado, al considerar que corresponde a las autoridades sinaloenses resolverlo.
Rocha Moya había anunciado su regreso a la gubernatura luego de permanecer cerca de tres meses con licencia. Sin embargo, su reincorporación provocó críticas y generó distancia dentro de Morena, partido que señaló que esa decisión había sido tomada de manera individual.
Poco después, el mandatario estatal dio marcha atrás y solicitó separarse nuevamente del puesto. Mientras se define la situación política, Yeraldine Bonilla Valverde permanece al frente del despacho del Poder Ejecutivo estatal.
La controversia ocurre mientras Rocha Moya enfrenta acusaciones presentadas en Estados Unidos por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. El político morenista ha rechazado los señalamientos y sostiene que forman parte de una ofensiva política en su contra.

