Estados Unidos levanta restricciones al AICM y AIFA; aerolíneas mexicanas podrán abrir nuevas rutas

La decisión del gobierno de Donald Trump destraba la expansión de vuelos hacia territorio estadounidense, tras meses de negociaciones por las condiciones de operación en los aeropuertos de la capital mexicana.

Ciudad de México.— Las aerolíneas mexicanas recuperaron la posibilidad de ampliar sus operaciones hacia Estados Unidos desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), luego de que el gobierno de Donald Trump retirara las restricciones que frenaban la apertura de nuevas rutas.

El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) anunció el viernes 16 de octubre la revocación de las medidas que limitaban los vuelos de compañías mexicanas desde ambas terminales. La resolución tiene efecto inmediato y permite a las empresas volver a presentar propuestas para establecer conexiones y aumentar frecuencias hacia el mercado estadounidense.

La determinación representa un avance para la industria aérea mexicana, aunque no implica que todos los vuelos propuestos vayan a operar de manera automática: las aerolíneas deberán cumplir los procedimientos y autorizaciones aplicables.

¿Por qué Washington había frenado los vuelos?

El conflicto se remonta a las decisiones adoptadas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para reducir las operaciones en el AICM y trasladar los vuelos exclusivamente cargueros al AIFA.

Las autoridades mexicanas justificaron aquellas medidas por la saturación del aeropuerto capitalino y la necesidad de reorganizar el tráfico aéreo. Sin embargo, el gobierno estadounidense sostuvo que las disposiciones afectaban a sus compañías y contravenían el acuerdo bilateral de transporte aéreo firmado en 2015.

En octubre de 2025, Washington endureció su postura y bloqueó la expansión de operaciones de las aerolíneas mexicanas desde el AICM, además de cancelar o frenar 13 rutas actuales o previstas relacionadas con las medidas contra el AIFA.

La decisión limitó los planes de crecimiento de compañías nacionales y abrió una disputa sobre las condiciones de competencia entre ambos países.

México cedió en puntos clave de la negociación

El levantamiento de las restricciones llegó después de meses de conversaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos. En mayo de 2026, ambos países acordaron una serie de medidas para resolver las diferencias en materia de transporte aéreo.

Uno de los puntos centrales fue garantizar condiciones de acceso más equitativas a los slots, es decir, los horarios asignados para que las aeronaves puedan despegar y aterrizar en el AICM.

El Departamento de Transporte estadounidense reconoció avances en el cumplimiento de los compromisos mexicanos, particularmente en materia de acceso a esos espacios operativos para las compañías estadounidenses.

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), junto con la Secretaría de Relaciones Exteriores, atribuyó el resultado al diálogo y a la cooperación técnica entre ambas administraciones.

El gobierno mexicano también reiteró que continuará trabajando con Washington para fortalecer la conectividad y establecer condiciones que favorezcan el desarrollo del transporte aéreo bilateral.

¿Qué cambia para los pasajeros?

Con la eliminación de las restricciones, las aerolíneas mexicanas podrán retomar sus planes de expansión desde los dos aeropuertos de la zona metropolitana de la Ciudad de México.

Esto abre la puerta a nuevas conexiones con ciudades estadounidenses y a un posible incremento de frecuencias en rutas existentes. Sin embargo, las empresas deberán evaluar la demanda, la disponibilidad de aeronaves, los costos operativos y las autorizaciones necesarias antes de anunciar sus itinerarios.

La medida también podría ampliar las opciones de viaje para los pasajeros y generar nuevas oportunidades comerciales para las compañías aéreas, aunque los beneficios dependerán de las rutas que finalmente se concreten.

No termina toda la disputa aérea

Aunque el levantamiento de las restricciones representa un avance, no significa que hayan desaparecido todas las diferencias entre ambos países.

De acuerdo con Reuters, Washington mantendrá requisitos de presentación de itinerarios y autorización para determinados servicios con aeronaves de gran tamaño. Además, otras dos órdenes vinculadas con la controversia continúan vigentes, mientras las autoridades estadounidenses supervisan el cumplimiento de los compromisos de México.

El proceso también es independiente de las revisiones sobre seguridad y supervisión aeronáutica que realiza la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).

Por ahora, la decisión elimina uno de los principales obstáculos para el crecimiento de las aerolíneas mexicanas en el mercado estadounidense. El siguiente paso será convertir esa posibilidad regulatoria en nuevas rutas, más opciones de conectividad y beneficios concretos para los viajeros.

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