COLUMNISTAS

“Expropiaciones” atraen inversión

 

Por José García Sánchez

Luego de varios días de haber sucedido “la agresión a la libre empresa”, los analistas financieros de los medios convencionales, siguen insistiendo en que el camino hacia la conversión al comunismo inició con la expropiación de Ferrosur, que se dice ser de Germán Larrea y que al arrebatársela el gobierno quiere os medios de producción para controlarlos.

La euforia que algunos comentaristas de la televisión, principalmente de TV Azteca, pusieron en este caso es caricaturesca, porque a la mentira le agregaron una serie de mitos que rodean siempre en México este tipo de “peligros”.

La desinformación les es propia a medios como la televisión y hay en el ámbito financiero, especialmente, extraños seres que en lugar de limitarse a la realidad toman argumentos de los mitos de antaño que cumplirán como fantasmas casi un siglo, como es el caso de temor al comunismo, que todavía no llega a este planeta y que donde se intentó practicar, se transformó y actualizó su esquema económico.

La podredumbre de los exaltados analistas financieros pareciera convertirse en una enfermedad contagiosa entre ellos con ejemplos bastante grotescos, como, por ejemplo, el diario El Financiero, que se autodenomina de contenido financiero, elaborado por especialistas en finanzas, está en quiebra y a punto de desaparecer. Esto además de ser absurdo se convierte en un aviso a los ingenuos lectores, que todavía dan crédito a este tipo de publicaciones.

 

 

La deuda de este medio de desinformación financiera, debe 2 mil 120 millones de pesos, desde el momento en que fue rescatado por Nacional Financiera y no ha pagado nada de esa deuda, por lo que se debe poner en duda la credibilidad de los expertos en fianzas que en él trabajan.

Es precisamente emanados de esos medios como surge el mito de que vamos al comunismo y los que ahora lo creen son los mismo que creyeron que López Obrador era un peligro para México y que el comunismo llegaría con Lázaro Cárdenas o que durante la primera mitad del siglo pasado cerrarán las iglesias y matarían a los curas.

 

FERROSUR NO FUE EXPROPIACIÓN 

Lo de Ferrosur ni fue expropiación sorpresiva ni se imponen precios o criterios en el caso de una ocupación temporal, por la cual se está pagando para su uso, a pesar de que lo que tiene Germán Larrea es una concesión que pertenece a la nación, no se trata de una propiedad privada como aseguran los expertos en finanzas en los medios.

El Artículo 27 de la Constitución Mexicana señala: “La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada”.

Es decir, este tipo de operación está asentada en este artículo de la Constitución y existe una Ley de Expropiaciones que se creó en 1939. La ley en México ampara estos hechos, y no se trata de ningún intento por ser comunistas, de lo que está muy lejos el gobierno mexicano a pesar de los fanáticos anticomunistas, que van a cumplir un siglo engañados con ese fantasma.

La razón del paroxismo de los supuestos especialistas en finanzas radica en que este tipo de acciones desmotiva la inversión extranjera. Nada más absurdo, lo que desmotivaba la inversión extranjera en México era el caos que había con ,os gobiernos anteriores que colocaban a México a nivel de subasta, personando impuestos hasta por 15 años si se instalaban sus plantas en nuestro territorio, eso sí, no importaba el daño ecológico, ni el secuestro del agua de la población que implicaba la preferencia de las empresas extranjeras, entre otras muchas condiciones que mostraban que no había orden ni ley  al que pudieran ajustarse los inversionistas del resto del mundo.

El caso de KIA Motors en Nuevo León donde ni el gobernador ni el secretario de Economía, en ese entonces Ildefonso Guajardo, pudieron prever que invitar a la empresa coreana de automóviles implicaba dejar sin agua a os habitantes de buena parte del municipio de San Nicolás de los Garza y otros cercanos, los habitantes fueron a reclamar violentamente a la fábrica, cuando en realidad los malos cálculos lo hicieron los funcionarios improvisados que se comprometieron a lo que no podían. La escasez de agua en la región continúa por culpa de la existencia de esa empresa.

La embajada de México en Francia tiene una larga lista de empresas de ese país que quieren venir a invertir a México, lo mismo sucede con los capitalistas de otros estados porque ven que hay leyes y se aplican, que hay certeza desde el momento en que hay derechos y deberes.

Los inversionistas no son como en el pasado eran los empresarios mexicanos que se iban donde podían pagar menos salarios y todo les resultara más barato. Ahora, lo que buscan es que el gobierno del país donde invierten tenga leyes para todos y ahora, por fin México las tiene.

Para los aficionados a hablar de finanzas el principal atractivo de la inversión extranjera son las facilidades, cuando en realidad el objetivo de los empresarios es que haya certeza jurídica, que nunca había existido en México, en materia de inversión extranjera.

En China hay restricciones rígidas para los inversionistas; sin embargo, es del país que más inversión extranjera tiene. Esto quiere decir que la legalidad se ponderar ante los privilegios y facilidades que daban en México los gobiernos del pasado a la inversión extranjera.


 

Twitter: @Josangasa3

 

 

 

 

Comparte en redes sociales